Luego del pedido de licencia para el intendente de San Miguel de Tucumán, Germán Alfaro por parte del Consejo Deliberante capitalino mediante una ordenanza, desde el PRO de la provincia lo consideran un avasallamiento de la autonomía municipal, ya que fue impulsado por concejales que responden al gobernador Juan Manzur.

El comunicado completo:

El gobernador Juan Manzur usa a concejales Capitalinos que le responden, para darle forma a un avance sobre el Gobierno local de la Ciudad de San Miguel de Tucumán, que encabeza Germán Alfaro.

A través de una Ordenanza sin base jurídica pretenden obligar al intendente Germán Alfaro a tomarse licencia con el solo fin de que el presidente del Concejo, que también responde a Manzur, tome riendas del Municipio.

El pueblo argentino viene reaccionando ante estos atropellos colmando el país de banderas argentinas, hoy nos pasa en la ciudad más importante del norte argentino. Quienes cumplimos funciones por mandato popular, nos ponemos al frente de esta protesta en defensa de los valores democráticos y republicanos.

Todo esto es no más que una maniobra que constituye un quiebre del sistema democrático, pretendiendo a través de maniobras desestabilizadoras, desplazar a un intendente elegido por la voluntad popular. No existe norma alguna que obligue al intendente a abandonar su cargo. Esto solo denota que el actuar arbitrario y contrario a derecho de los concejales que llevan adelante esta maniobra, no son conscientes de la función que tendrían que cumplir y del repudio ciudadano al que se exponen.

Es por ello que el Pro Tucumán, a través de sus autoridades partidarias y de los concejales electos por este Partido, apoya en estas expresiones a sus precandidatos a diputados nacionales, Ramiro Beti y Carla Porta, quienes manifestaron que se está ante un momento histórico y que hoy más que nunca, tenemos que participar y expresarnos para que el Kirchnerismo no se lleve puesta la república. No solo usando al Congreso de la Nación, sino a través de un Concejo Deliberante funcional a un gobernador más preocupado por ganar una elección, que por sacar a su Provincia de la total decadencia en la que se encuentra.