"Y no es para desmoralizarse", sostiene la decana de Ciencias de la Salud de la UNSTA.


“No es el apocalipsis, la vida sigue, pero tampoco es que no pasa nada. Tenemos que cuidarnos, porque están sucediendo cosas serias y tenemos que apelar a la prudencia y la responsabilidad de todos”. Esto es lo que sostiene la doctora Ana Carolina Aymat Rodríguez, decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino al analizar la situación de la pandemia por el coronavirus.

Los puntos más salientes de la entrevista realizada con la docente, en el programa Primer Plano, que reemite por Canal 10 en dúplex con Radio 21 Tucumán, son los siguientes:

– ¿Estamos en el pico en estos momentos?

“Estamos en momentos difíciles, críticos. Es muy difícil saber si este el pico porque estamos claramente en ascenso todavía, aunque se ven pequeños valles, algunos días, con menos reportes de casos que otros, sin embargo, vemos que sigue siendo ascendente el número de casos. Si estamos en el pico exacto, creo que sería muy apresurado decirlo, pero estamos muy cercanos sin dudas”.

– ¿Cómo analiza la situación que se plantea en Tucumán? ¿Estamos bien encaminado?

“Lo que veo es una situación compleja, en los que la solidaridad es uno de los principales puntos para el autocuidado y el cuidado del otro. Son situaciones que sobrepasan a los sistemas sanitarios, y dependen mucho de la conducta de la sociedad. Todo el sistema sanitario se ha tenido que reforzar, y al ser una situación nueva, hay muchos aspectos que son prueba y error.

Se avanza y se retrocede y no es para desmoralizarse o para criticar, sino para construir. Creo en la prudencia y la solidaridad, sin quitar las responsabilidades de quienes conducen, que tienen que hacer lo suyo también”.

– El imaginario popular dice que los jóvenes hay que controlarlos, son asintomáticos y van a contagiar a los mayores. ¿Cuál es su visión?

“Es muy difícil en una pandemia que ha sido tan mediatizada y se han generado distintos imaginarios y verdades. Todos los días hay una verdad nueva. Nuestros jóvenes son los que poseen menos probabilidades de tener complicaciones, pero son grandes portadores para nuestros mayores y nuestras poblaciones más vulnerables.

Entonces apelar a la responsabilidad de los jóvenes es fundamental. Esto es una realidad que está planteada en el mundo entero. Apelar a la responsabilidad de los jóvenes y a la prudencia, creo que sigue siendo el punto en cuestión. Hace un tiempo teníamos que hacer una serie de capacitaciones y siempre terminaba con lo mismo: No es el apocalipsis, la vida sigue, pero tampoco es que no pasa nada. Tenemos que cuidarnos, porque están sucediendo cosas serias y tenemos que apelar a la prudencia y la responsabilidad de todos”.

– Acostumbrarse a vivir con el virus, ¿esperando la vacuna?

“Afortunadamente en la historia de la humanidad el hombre se adaptó a todas las virosis. No hay ninguna situación, aun con aquellas enfermedades incurables, trasmitidas por virus, se ha logrado una adaptación del ser humano con medicación y con conducta que hace que pueda tener una vida absolutamente normal, como si no tuviera el virus.

El coronavirus va a formar parte también de esta virosidad a la que nos vamos a acostumbrar a convivir. Lo que pasa que es, como en la época medieval: el primer encuentro entre dos ejércitos. El ejército inmunitario de una comunidad que no tiene defensas y un ejército nuevo que aparece y se produce un primer choque y las bajas son muchas. Pero, a medida que los ejércitos se van conociendo, las potencialidades del otro, se van defendiendo mejor. Y a raíz de esto, va generándose esta inmunidad de la comunidad que va permitir que otros años convivamos con este virus sin que tenga este impacto que tiene este año”.

– ¿Hay que tener miedo?

– “Hay que tener prudencia”.




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