El vehículo era utilizado por un padre y su hijo para cometer robos con inhibidores de alarma.


En un predio destinado a la venta de vehículos y ubicado en avenida Francisco de Aguirre al 2000, apareció exhibido un automóvil que tenía un pedido de secuestro por parte de la Justicia por haber sido utilizado por un padre y su hijo para cometer dos robos con inhibidores de alarma.

Asimismo, este dato fue alertado por los efectivos de la División Robos y Hurtos de la Policía, cuando pasaron por ese lugar, durante la tarde del miércoles. Inmediatamente, procedieron al secuestro del rodado. De esta manera, los investigadores cerraron el último eslabón de medidas y elementos secuestrados en la causa que investiga la fiscal Adriana Reynoso Cuello.

Semanas atrás, en un procedimiento del 25 de abril, los efectivos ya habían logrado la detención de los dos sospechosos: un hombre de 46 años, conocido como “Samurai” y su hijo, de 26 años, apodado “Hijo de Samurai”. Además, ese día, en el domicilio de ambos, secuestraron vestimenta y un teléfono celular que fueron aportados a la investigación judicial.

Primeramente, el 20 de abril pasado, en calle Córdoba al 1.300, los sospechosos rompieron la cerradura de un automóvil de una médica veterinaria y sustrajeron desde su interior un ecógrafo veterinario y distintos elementos relacionados a su profesión.

En otro hecho ocurrido el 23 del mismo mes, utilizaron un inhibidor de alarma para robar desde el interior de una camioneta, una suma de 500 mil pesos y elementos de odontología. A partir de esas dos denuncias, iniciaron una exhaustiva pesquisa, logrando la identificación de los dos acusados a través de registros fílmicos.

De esa manera, también habían identificado el automóvil que utilizaron para cometer los delitos y luego escapar. El procedimiento fue supervisado por el Director de Investigaciones Capital, Daniel Robles y el Director General de Investigaciones, Jorge Dib.




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