Este mediodía se llevó a cabo una audiencia judicial en la que estuvieron presentes Magdalena Valenti Espósito y Abigail Páez, acusadas de matar a Lucio Dupuy, el nene de cinco años asesinado a golpes en La Pampa.

Cuando estaba a punto de culminar la audiencia realizada por Zoom, la mamá del menor expresó: “El término de víctima no le queda nada bien al padre”, refiriéndose a Christian Dupuy. Sin embargo, el juez Néstor Ralli la interrumpió y le explicó que sus manifestaciones podían hacerse solo en torno a la convocatoria de la audiencia, es decir, sobre las condiciones de detención.

Por otro lado, el juez rechazó el pedido de la querella para que no se puedan comunicar entre ellas dentro de un pabellón. Una de las razones fue por las condiciones edilicias de la penitenciaría puntana.

El pabellón donde se encuentran tiene tres celdas individuales. Dos de las celdas están ocupadas por Magdalena y Abigail, y la restante por otra acusada de matar a su propio hijo. Durante la noche, cada una ocupa una habitación. De día, los penitenciarios abren las celdas individuales y tienen contacto en el pabellón.

Magdalena Espósito Valenti está acusada del delito de homicidio calificado por el vínculo, que prevé una pena de perpetua, en tanto que Páez está apuntada por homicidio simple de ocho a 25 años.

Los fiscales y la querella de la familia Dupuy, con los nuevos informes de autopsia y otras pericias, pedirán agravar las calificaciones. De todas maneras, aún aguardan pericias. Entre ellas, la apertura de una cámara de seguridad de una casa ubicada en cercanías del departamento donde presuntamente ocurrió la golpiza fatal de Lucio.