En un nuevo episodio de vulneración de las limitaciones de la cuarentena, la casa de una empleada municipal de la localidad pampeana de Intendente Alvear fue la sede de una fiesta clandestina que se desarrolló en la madrugada del sábado.

Según se informó desde la comisaría de la localidad, la policía interrumpió una reunión ilegal alrededor de la hora 2:30, en un domicilio particular en el que había decenas de personas.

El fiscal general Armando Agüero le dijo a La Reforma que se notificaron a 61 personas, entre ellas a la dueña de casa, empleada del Juzgado de Faltas del municipio, y que unas 10 se dieron a la fuga por los patios de las viviendas, aunque "todos los participantes estarían identificados".

En el lugar trabajó personal policial a cargo del oficial principal Martín Tachini y la propietaria de la vivienda quedó notificada en calidad de demorada hasta que fue formalizada este domingo por infracción al artículo 205 del Código Penal.