A casi dos meses del inicio de la cuarentena, el gobernador quiere "poner un ojo en la salud o otro en lo productivo".


El gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, aseguró que el eje de su política sanitaria contra la pandemia de COVID-19 está en “evitar que la población se relaje“, ir “a la caza” del virus “con mayores testeos” en sectores vulnerables y empezar a “poner un ojo” también en “lo productivo y el empleo”.

Con un nuevo caso en Rosario después de diez días sin registrar resultados positivos en test, el mandatario provincial estimó que el movimiento bajo cuarentena es del 75%. Así asumió que “ahora la responsabilidad está depositada en la conducta de la población” pero siempre con “un esquema vertical”, porque de lo contrario “todo se desordena”.

En un reportaje con La Nación, el rafaelino rescató la importancia de “los intendentes en la organización territorial” frente a la pandemia y reconoció las exigencias para que “se cierren” las rutas con Buenos Aires y Chaco, donde hay mayor circulación viral.

Por otra parte, el ex senador nacional destacó el respaldo que recibieron las provincias de parte del presidente Alberto Fernández y señaló: “Siempre estuvo preocupado por que la situación no se vaya de las manos y hubo un fuerte respaldo y un contacto permanente“.

En este contexto, Perotti anunció la llegada de “un momento de reconstrucción, no solo de la economía, sino también de los vínculos laborales y del tejido productivo”. Sobre la coyuntura actual, opinó: “Empezamos a sacar la nariz del agua“.

El gobernador reconoció que “la crisis económica es aguda” en la provincia y acusó una caída del 8,5% del PBI junto con una baja en los ingresos provinciales en torno al 40 por ciento. En ese contexto ponderó el uso de la tarjeta Alimentar, cuya distribución se activó antes del aislaimiento social, preventivo y obligatorio que rige desde el 20 de marzo a nivel nacional. “Fue clave para llegar a los más vulnerables”, e “imprescindible para que la gente no saliera de los barrios a buscar comida”, enfatizó.

El rafaelino reiteró que la industria alimenticia y el campo “nunca se paralizaron en Santa Fe” porque hicieron “un esfuerzo enorme con innumerables controles y protocolos”. A modo de ejemplo, mencionó que “trece mil camiones que todos los días van a los puertos del Gran Rosario siguieron transitando, porque una de las prioridades del Presidente era que la exportación no se podía parar”.




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