El miércoles una nueva tormenta afectó el pedemonte de la zona de Malargüe, el escurrimiento de las aguas afectó la misma zona dañada la semana pasada. Los cauces aluvionales ubicados al oeste de la zona urbana, periurbana y rural, distantes 6 kilómetros del centro de la ciudad desplazaron gran volumen de agua.

La tareas realizadas la semana pasada por el personal de Vialidad Nacional sobre el alcantarillado y puentes de desagües sobre Ruta 40 norte, en esta oportunidad, lograron que la crecida no afectara al Barrio Virgen de los Vientos, aunque el agua, con menor fuerza y volumen llegó a ese sector.

En menos de diez días dos tormentas de granizo y lluvia dejó consecuencias en Malargüe, ambas en el mismo sector, el acceso norte a la ciudad.

Hace poco más de ocho días vecinos del Barrio Virgen de los Vientos, a pocos kilómetros del radio céntrico, sufrieron anegamientos en sus viviendas por agua, barro y granizo, en algunos hogares con pérdidas importantes en bienes. Afortunadamente no se lamentaron desgracias personales, informó Sitio Andino.

Ayer ante una nueva y fuerte tormenta se vivió una situación similar, esta vez a la lluvia y el granizo, se sumó piedra de dimensiones considerables.

El aluvión de agua y lodo escurrió por el mismo lugar, históricos cauces que bajan de la cordillera, aunque en esta oportunidad gracias a los trabajos realizados tras la última tormenta por la Dirección Nacional de Vialidad permitió que los importantes volúmenes de agua y barro no llegaran con la misma intensidad que hace una semana a Barrio Virgen de los Vientos.

De todas maneras la fuerte crecida anegó zonas de cultivos, provocando importantes pérdidas a agricultores de papa semilla.

El Servicio Meteorológico Nacional pronostica para este jueves, en horas de la tarde, nuevamente fuertes tormentas. Fuente Sitio Andino