La campaña "Una frazada para mi hermano" la organiza Cáritas desde hace 15 años.


Mujeres dispuestas a colaborar con los más necesitados donaron su triempo para ser parte de “Una frazada para mi hermano”.

Veinte voluntarias se sumaron a la campaña solidaria que organiza Cáritas en San Rafael para confeccionar mantas y acolchados que son entregadas a instituciones que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad y también a familias carenciadas.

La campaña “Una frazada para mi hermano” es ya una tradición que se mantiene vigente desde 2004.

En esta oportunidad las prendas tendrán como destino la escuela albergue de Malargüe, un hogar en el distrito de Real del Padre y el hogar San Martín de Tours en Rama Caída.






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