Una triste noticia golpeó a la comunidad sanjuanina por el fallecimiento de Tadeo Videla, el pequeño que peleaba por su vida contra la leucemia y que había movilizado a toda la provincia que elevó cadenas de oraciones por él. Una semana atrás, su papá Mario había afirmado que los médicos ya no podían hacer nada por él y todo quedaba “en manos de Dios”.

Tadeo, un pequeño que jugaba al rugby y que era alumno del colegio Industrial, venía luchando desde hace más de dos años contra la leucemia. A sus 12 años, perdió la vida y el desconsuelo es generalizado en San Juan. En 2019 había iniciado la quimioterapia en Buenos Aires, pero la enfermedad avanzó hasta el punto tal que la ciencia nada pudo hacer para salvarle la vida.

Muchas habían sido las cadenas de oraciones que se habían elevado en su nombre. El martes pasado, su padre había afirmado que “los médicos dijeron que son los últimos días de vida de mi hijo, porque la enfermedad avanzó y, clínicamente, ya no hay cómo atacarla. Algunos me dirán que quizás no haya milagro, pero yo creo que sí, ya hay milagros, independientemente del desenlace, esta titánica lucha de mi niño ha conmovido los corazones de mucha gente y, para mi asombro, ha movilizado a muchos a rezar, cada cual desde su fe”.