Las campañas de concientización para terminar con el uso de pirotecnia vienen trayendo buenos resultados en San Juan. Es que de pasar de una veintena de heridos por el uso de petardos y bombas de estruendo, en estas Fiestas se redujo el número de atenciones a cuatro. Los casos fueron protagonizados por una niños de entre 2 y 10 años con heridas leves, atendidos en la división Quemados del Hospital Marcial Quiroga y en el Rawson.

Uno de los casos tuvo como víctima a una niña de 9 años que a las 10.30 del 1º de enero fue asistida en el nosocomio rivadaviense. Las quemaduras fueron por la manipulación de pirotecnia y se concentraron en la zona de la palma de la mano. El estado de salud de la menor es bueno y deberá continuar con las curaciones en su casa.

En el Rawson fueron atendidos tres niños, dos de Santa Lucía con heridas de distinto tipo, una en la nariz y otro pequeño de Albardón.

En los festejos de Navidad no hubo ingresos en los hospitales por quemaduras producidas por la pirotecnia. Además de las campañas gubernamentales desalentando el uso de petardos y bombas de estruendo, los departamentos del Gran San Juan se unieron y decidieron prohibir por ordenanza su comercialización, lo que redujo considerablemente los puntos de venta y el acceso.

En el arranque del 2021 dos personas tuvieron que ser atendidas por quemaduras leves producto de la pirotecnia pero el 2020 fue el año en el que los heridos tuvieron peores consecuencias. Se trató del caso de un adulto con quemaduras y un niño de 10 años con una lesión ocular.