La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue condenada a pagar la indemnización por la muerte de un futbolista en San Juan. La vícitma, identificado como Mauricio Fernández, falleció después de recibir una patada en el pecho en pleno partido. Para los jueces el organismo que regula el fútbol nacional es responsable de los daños que sufran quienes participan en las competencias bajo su órbita.

//Mirá también: Madre e hijo mueren en trágico accidente de tránsito en San Juan

El hecho ocurrió el 23 de noviembre de 2008, en un partido de la Liga Albardón-Angaco. El fallecido, jugador de Club Deportivo Angaco, recibió un fuerte golpe en el pecho y cayó desplomado al campo de juego. No pudo volver a incorporarse y perdió la vida.

Los padres de la víctima demandaron a la AFA y la Sala I de la Cámara Civil finalmente falló a favor de ellos. Esta semana el organismo que dirige Claudio “Chiqui” Tapia fue notificado para que se haga cargo de la indemnización, que rondaría el millón de pesos. La sentencia también incluye al club angaquero.

Según publicó Diario de Cuyo, los jueces explicaron que “tanto el club al cual pertenecía el fallecido y la AFA son responsables por los daños sufridos por quienes participan en la competencia deportiva (jugadores), como así también por los espectadores, árbitros, trabajadores de los medios gráficos, etc, en virtud de la tácita obligación de seguridad”.

//Mirá también: Misterio: estacionó su auto en pleno centro sanjuanino y apareció incendiado a 24 kilómetros

Por otro lado, los jueces manifestaron que la institución sanjuanina en la que jugaba Fernández no le exigió el estudio médico. Para los funcionarios judiciales si hubiesen cumplido con ese requisito, “el jugador no hubiese jugado y, con ello, no se habría permitido que el mismo se exponga a la posibilidad de una falla orgánica como la que le provocó la muerte”.

Si bien la autopsia y sentencia penal determinaron que la muerte se produjo por causas naturales, la Justicia determinó que “la muerte se podría haber evitado si se hubiesen exigido los estudios médicos para evitar cualquier daño en su integridad física”.