Avanza la investigación contra los 11 efectivos policiales de la Brigada de Investigaciones de Orán, que está semana fueron imputados por detener y torturar a un hombre que había denunciado el robo a un supermercado de esa localidad. En las últimas horas, la fiscal penal de Derechos Humanos, Verónica Simesen, solicitó al Juzgado de Garantías N°1 su prisión preventiva.

En sus fundamentos, la fiscal advirtió sobre la pena esperada por los delitos endilgados, siendo el de torturas el más grave, lo que supone un monto de pena que será alta y de ejecución efectiva. También surgió como indicio suficiente para el encierro cautelar, que los acusados tienen vinculaciones dentro de la fuerza de seguridad y acceso a información que no posee el ciudadano común, por lo que, podrían obstaculizar la investigación.

Según consta en la denuncia, un hombre fue retenido por los policías dentro de la comisaría de Orán desde las 18 horas del 8 de abril hasta la madrugada del día siguiente. Los acusados lo privaron ilegítimamente de su libertad y lo mantuvieron esposado durante más de 12 horas. Además, lo sometieron a torturas físicas y psíquicas para intimidarlo. Lo golpearon y colocaron su cabeza dentro de bolsas de plástico, también le mostraron un taladro para amedrentarlo.