Carlos Timoteo Griguol, maestro del fútbol argentino y ex DT campeón con Rosario Central, Ferro Carril Oeste y River, murió este jueves a los 86 años, según confirmó el exfutbolista Víctor Hugo Marchesini, uno de sus yernos.

Griguol permanecía internado desde el pasado 12 de abril en el sanatorio Los Arcos, del barrio porteño de Palermo, por una afección pulmonar que se agravó tras el contagio de COVID-19.

Mensaje de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en Twitter por la muerte de Carlos Timoteo Griguol. Twitter/afaTwitter

La muerte del querido DT generó repercusión en muchos ámbitos y fueron cientos o miles las personas que escribieron mensajes de cariño. Hay una anécdota que ocurrió hace 23 años en Salta y que pinta a Griguol de cuerpo entero.

Por aquel entonces el quipo local, Gimnasia y Tiro, jugaba en la primera división y Griguol llegó a la ciudad en calidad de técnico de Gimnasia y Esgrima de La Plata para enfrentarse al conjunto salteño.

Cuentan los testigos de la época que Griguol salía a pasear por el centro de Salta, recorriendo la Plaza 9 de Julio y las peatonales Alberdi y Florida, y que cuando, durante sus paseos, se cruzaba con algún niño lustrabotas, otros pidiendo comida o vendiendo cosas en las confiterías, los paraba y los invitaba a almorzar al Hotel Victoria, donde estaba concentrado el Lobo. “Vení al mediodía que vas a comer conmigo”, decía Griguol a cada uno de esos niños. Ante la inédita invitación, los niños humildes miraban extrañados a este señor de buen corazón que los invitaba a compartir con él el almuerzo.

Timoteo Griguol invitó a comer lomitos a más de 20 niños humildes en Salta.(El Tribuno)

Según consigna El Tribuno, el 3 de mayo de 1998 el DT llegó a invitar a más de 20 niños, quienes desayunaron en el hotel y después comieron cada uno un suculento lomito con una gaseosa. Griguol no sólo pagó por todo, sino que, antes de que se retiren, les dio una charla, en la que les dijo que él alguna vez había sufrido necesidades como ellos. Pero lo más importante, les dijo, era que no dejen los estudios porque la escuela esa fundamental para salir adelante. Les hizo prometer a aquellos niños, que hoy deben andar entre los 35 y 40 años, que nunca abandonarían el estudio.

Así era Carlos Timoteo Griguol, una persona sencilla pero con un gran corazón. Una figura entrañable que se ganó un lugar en el corazón de los hinchas del fútbol argentino, propios y ajenos.