El Cuerpo de Investigaciones Fiscales de Salta está bajo la lupa de la Justicia tras conocerse que empleados del organismo se habrían colocado la vacuna rusa Sputnik, que está destinada al personal de la salud, fuerzas de seguridad y a mayores de 70 años. Las dosis habrían sido recibidas por igual cantidad de personas, integrantes de una lista elaborada dentro del ámbito del CIF.

La gestión no fue informada a las autoridades del Ministerio Público Fiscal ni del Servicio Médico del Ministerio Público. Por este motivo, el procurador general de la provincia, Abel Cornejo, ordenó las actuaciones sumarias contra el CIF.

Cornejo consideró que pudieron advertirse “prima facie”, irregularidades en orden a lo violación de distintas normativas vigentes, lo que justifica la promoción de instancias disciplinarias internas “especialmente cuando es de dominio público que todavía, la cantidad de dosis disponibles a nivel internacional, nacional y provincial, resulta absolutamente insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la población”.

Frente a este contexto, vale aclarar que la tarea específica del CIF es la realización de autopsias y otros exámenes cadavéricos y que desde la declaración de la COVID-19 como pandemia, numerosas personas del equipo resultaron positivas para la enfermedad.