Este lunes comienza el juicio por el femicidio de María Leonor Gine, ocurrido el 27 de marzo del 2020. En el banquillo de los acusados están su nieto, Agustín Morales, un amigo de este, Federico Detzel, y una joven trans, Tania Aguirre. La audiencia debate se extenderá hasta el 30 de julio y citaron a declarar a alrededor de 30 testigos.

Los tres están imputador por homicidio agravado por ensañamiento, alevosía y criminis causa en concurso real con violación de las medidas dispuestas por la autoridad competente para impedir la propagación de una pandemia. Pero a Morales, principal acusado, se le suma el agravante del vínculo que tenía con la víctima y el hecho de haber mediado violencia de género. A Detzel, por su parte, también se le agrega el agravante de violencia de género.

Las cámaras de seguridad del edificio donde vivía Leonor Gine en la avenida Belgrano muestran a Morales, Detzel y Aguirre entrar y salir del lugar durante la noche del viernes y la madrugada del sábado. De los elementos reunidos a través de la autopsia, sugirieron la participación de al menos dos personas con dos armas blancas de diferentes características y que la víctima murió como consecuencia de un shock hipovolémico, debido a heridas de arma blanca múltiples.

Los exámenes confirmaron la presencia de los perfiles genéticos de la víctima y su nieto en el mango del cuchillo hallado en la cocina, en la remera que vestía la mujer y en una zapatilla del nieto. Además, la prueba aportada a través del informe realizado por la Unidad Especial de Investigación del Ministerio Público Fiscal sobre el análisis de comunicaciones telefónicas y de cámaras de seguridad, reveló que María Leonor Gine se encontraba con vida cuando regresaron los tres imputados al departamento, alrededor de la 1 de esa madrugada, lo que coincide con la data de muerte que determina el informe de autopsia.