La última vez que Nadia Podoroska disputó un partido oficial de singles, estaba entre las mejores 50 tenistas del mundo. Desde entonces pasaron 294 días y muchos contratiempos, pero finalmente pudo volver al ruedo y ganó en Wimbledon este martes como parte de la ronda clasificatoria.

Ubicada actualmente en el puesto 173 del ranking de la WTA, la rosarina se impuso por 6-3 y 6-3 frente a la estadounidense Asia Muhammad (167). De esta manera superó la primera prueba de competición luego de diez meses de trabajo con sus entrenadores para superar la tendinopatía que la dejó afuera del circuito tras el gran salto que dio durante el primer año de la pandemia de coronavirus.

Podoroska fue la gran sorpresa de Roland Garros en 2020, cuando llegó a semifinales y perdió con Iga Swiatek, la actual número 1 del mundo. Sus problemas físicos comenzaron meses más tarde y tuvo que pisar el freno a fondo en septiembre para abordar la cuestión.

El último partido individual de la tenista de 25 años fue el 31 de agosto, cuando quedó eliminada en la primera ronda del US Open. Después disputó partidos de dobles femeninos y mixtos, pero su lesión se agravó y se perdió el Masters de Indian Wells en el inicio de un largo período inactiva.

Gracias a su primera victoria en diez meses, Podoroska accedió a la segunda ronda de la qualy en Wimbledon. Este miércoles debe enfrentar a la australiana Jaimee Fourlis (153) en busca del sueño de reaparecer en un Grand Slam.