El pequeño de 8 años, que está internado en Rosario por un cuadro de hepatitis aguda y que se sometió a un trasplante de hígado el martes pasado, evoluciona favorablemente, según detallan desde el Sanatorio de Niños. Este viernes, le retiraron la asistencia mecánica respiratoria.

El cuadro de salud del menor era complicado, por eso tuvo que someterse a un trasplante: afortunadamente el hígado llegó rápido desde La Pampa y la operación se hizo “con buenos resultados”. Los días posteriores son claves y por eso desde el Sanatorio detallaron que “cursa el segundo día de su postoperatorio, sin complicaciones de jerarquía hasta el momento”.

Al mismo tiempo, detallaron que “continúa con buena evolución clínica y mejora progresiva de los parámetros de laboratorio” y que “permanece en asistencia ventilatoria mecánica, hemodinámicamente compensado”.

En cuanto a la desconexión de la asistencia mecánica respiratoria, Lisandro Bitetti, uno de los cirujanos, comentó: “El órgano está funcionando. Que Pablo se haya despertado y se haya desvinculado del respirador, aunque necesite una ventilación no invasiva, quiere decir que el hígado está activo”.

Al mismo tiempo, el doctor remarcó que “no superó el trasplante todavía. Pero su evolución viene como queremos que sea”; y comentó que el niño seguirá en cuidados intensivos el tiempo que sea necesario sin apurar los tiempos de su recuperación.

La familia del pequeño rosarino con hepatitis aguda contó como viven esta situación

La madre del pequeño, comentó que al enterarse de la necesidad de un trasplante “estaba destrozada”, pero que el panorama cambió cuando apareció un donante de La Pampa. Gracias al trabajo médico de Alejandro Costaguta, Lisandro Biteti y David Biagiola, la operación compleja y de alto riesgo concluyó bien.

Habló la madre de Pablo, el nene de 8 años que recibió un trasplante en Rosario por hepatitis aguda grave de causa desconocida. Foto: @cadena3_rosario

Me estaba muriendo, no lo esperaba. Pensaba que era una hepatitis así nomás”, así definió el momento en el que se enteró de que su hijo necesitaba un hígado y que los familiares que se anotaban para ser donantes no eran compatibles.

Pero la noticia de que había aparecido una persona compatible, trajo un poco de tranquilidad y más luego de que se llevara adelante el trasplante con éxito: “Estoy súper contenta con los médicos y muy agradecida a los familiares porque le salvaron la vida a mi nene”, remarcó Vanesa.