Este jueves habían citado a otros dos conductores bajo sospecha que finalmente no se presentaron.


En el último capítulo de una batalla que comenzó a principios de año por las irregularidades en el servicio de taxis en la Terminal de Ómnibus, la Fiscalía de Rosario imputó a un taxista señalado por amenazar a un colega y a una inspectora municipal.

El Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmó que el conductor se presentó en libertad ante las autoridades en el Centro de Justicia Penal, donde lo identificaron como el protagonista de ambos episodios entre mayo y junio pasado en una de las paradas de la Estación Mariano Moreno.

Gustavo R. fue el único de los tres taxistas citados que compareció ante la fiscal Juliana González, la encargada de esclarecer ese tipo de denuncias dentro de la unidad de Investigación y Juicio. Durante la audiencia también estuvieron presentes las concejalas María Eugenia Schmuck y María Fernanda Gigliani, impulsoras de las acciones penales para normalizar el funcionamiento del servicio sobre calle Santa Fe.

En el marco de dicha presentación, la funcionaria judicial a cargo sostuvo que el acusado le impidió hacer su trabajo a una inspectora de la Secretaría de Control y Convivencia para garantizar el acceso irrestricto de los choferes a la parada ubicada sobre el acceso norte a la Terminal.

Después de aquel incidente ocurrido al mediodía el último 25 de mayo, la Justicia busca probar que el mismo conductor cometió un delito similar la tarde del 6 de junio y obligó a un taxista a retirarse de la dársena para que no levantara pasajeros. En ambos casos, la jueza Hebe Marcogliese aceptó la calificación legal de amenazas coactivas.

Al cabo del debate, la magistrada ordenó que el sospechoso se presente cada 15 días ante la Oficina de Gestión Judicial y dictó una prohibición de acercamiento hacia las víctimas. En tanto, los dos acusados que faltaron a la audiencia serán convocados nuevamente la próxima semana para avanzar con las causas pendientes.






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