Se habla de una “educación combinada, presencialidad y burbujas”. El vicepresidente del CPE, Ismael Enrique, explicó que el inicio de clases presenciales es un proceso que viene desde principio de año y manifestó que se trabaja en poner en condiciones todo el sistema para poder dar comienzo a la presencialidad, sujeto a los datos epidemiológicos. “Estamos cada vez  más cerca, en todas las localidades”.

Actualmente, Santa Cruz tiene una presencialidad en un 20% aproximadamente, comenzando recientemente el dictado de clases presenciales en El Calafate y Perito Moreno. El sistema es combinado en varias localidades.

Enrique contó que las localidades más grandes, como Caleta Olivia y Rio Gallegos son las que podrían iniciar en agosto. “En Caleta Olivia está el 26% de docentes vacunados, se inició la vacunación por educación especial, inicial, primaria y secundaria y lo que quede del sistema cuando estén los docentes vacunados se puede iniciar”, dijo el vicepresidente del CPE.

Volverían las clases presenciales en agosto en Caleta Olivia y Rio Gallegos.(Mil Patagonias)

En este sentido, mencionó que el sistema será combinado. A pocos días del inicio del receso de invierno, Enrique explicó que, “seguro será luego del receso, se reinician las actividades a partir de los primeros días de agosto y habrá educación combinada, presencialidad y burbujas, y aún se va a mantener el formato de vinculación pedagógica a distancia”.

Aseguró que “se garantizarán los primeros y los últimos niveles del sistema de educación, el resto va a continuar con virtualidad o distancia”.

La asistencia en modo burbuja se dará en razón de los espacios y otros factores, se informó pero también se desarrollarán “siempre y cuando los docentes estén vacunados”.

Más adelante, se indicó que el docente que no quiere vacunarse deberá firmar una planilla, pero no quedará dispensado por tal motivo porque el estado les está garantizando la inmunización y con una dosis luego de los 21 días ya podrán trabajar.

Las burbujas se organizan en cada institución, en función de la cantidad de alumnos, espacios institucionales que dispone, tiempos y matricula, garantizando los grados primeros y últimos con presencialidad parcial y combinada. “Seguro van a surgir inconvenientes hasta tanto se acostumbren a la nueva modalidad”, dijo Enrique y solicitó comprensión “porque es un trabajo absolutamente nuevo para directivos, docentes y padres con una reorganización diferente, que va a dar paso a una normalidad diferente”.