Luego de que el Gobierno de la provincia de Chaco solicitará la conciliación obligatoria para este lunes, los docentes acataron y detuvieron las medidas de fuerza de forma temporal. Sin embargo, el descontento permanece ante sueldos bajos y condiciones sanitarias insuficientes.

Debido a la situación de paro que lleva ya una semana, Chaco aún no ha comenzado las clases. De no lograrse un acuerdo la próxima semana, es posible que, con el mantenimiento de las tensiones, los docentes vuelvan a tomar las calles y el ciclo lectivo no inicie pronto.

El reclamo docente se centra en lograr el salario prometido por el Gobierno el año pasado con la cláusula gatillo, para así recomponerlo frente a la rampante inflación. Al mismo tiempo, consideran que las medidas sanitarias del Estado contra el coronavirus “dejan mucho que desear”, pues las herramientas proporcionadas a las escuelas son pocas y los cuidados a docentes en condiciones de riesgo son escasos.

Tanto es así, que el Ministerio de Educación considera que las ausencias de personal debido a situación de riesgo son responsabilidad del individuo afectado, y también la campaña de vacunación prioriza en sus listas a maestros de jardín de infantes, en su mayoría jóvenes, en lugar de docentes de mayor edad.

Las movilizaciones, hasta ahora, se han dado tanto en Resistencia como en el interior. Participaron docentes de Charapa, Las Breñas, Machagai, Presidencia de la Plaza, Quitilipi y Sáenz Peña. “Más de mil personas estuvieron reunidas en el cruce de ruta 89 y la 6 el martes por la noche, en donde hubo un gran apoyo de comercios y de padres”, afirmó la activista y jubilada docente Liliana Maurilli.

Respuesta del Gobierno

El gobernador Jorge Milton Capitanich citó la situación económica producto de la pandemia como motivo del incumplimiento del Gobierno: “Sabemos y reconocemos la legitimidad de los reclamos, pero también observamos que en tiempo de pandemia la caída del PBI ha sido del 10% y nos afectó en materia de financiamiento y recursos”.