Intervino la comisaría Quinta, junto con otras divisiones para hallar a los atracadores.


Una mujer manifestó que en la mañana de del martes 11, salió de su domicilio en Avenida Edison y calle 14, para realizar trámites y dejó a sus dos hijas menores, de 11 y 7 solas, con las puertas cerradas y el portón con candado.

Durante la mañana su hija mayor salió a comprar yogur y dejó el portón abierto. Al regresar al domicilio vio a su hermana en su pieza sentada en una silla de plástico, atada con un cable eléctrico, y le habían colocado cinta de embalaje en la boca y en los pies.

Inmediatamente la niña de 11 dio aviso a su tía, quien socorrió a la hermana más chica. Posteriormente se dio aviso a las autoridades policiales, quienes se acercaron al domicilio e informaron la situación al fiscal en turno. La niña que sufrió momentos de angustia se encuentra en buen estado de salud.

Debido a la gravedad del hecho colaboran agente del departamento Investigaciones Complejas, también la División Rastros y la Línea 102.



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