Un ambicioso proyecto técnico y agrogenético se puso en marcha con el acuerdo firmado este lunes.


El gobernador Jorge Capitanich refrendó este lunes, el convenio de vinculación tecnológica con autoridades del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) para avanzar en políticas públicas que mejoren la capacidad del uso de suelos y potencien el Plan Algodonero. “Debemos recuperar el liderazgo algodonero en Argentina y posicionarnos a nivel internacional”, enfatizó el mandatario y propuso suscribir un acuerdo con los diferentes actores involucrados en la cadena algodonera para alcanzar las metas fijadas.

El acto, que se llevó a cabo en las instalaciones del INTA de Sáenz Peña, contó con la presencia del ministro de Producción, Industria y Empleo Sebastián Lifton; la directora Regional del INTA Chaco-Formosa Diana Piedra y la presidenta del Consejo Regional del INTA Sáenz Peña, Amalia Lagerhein. “Debemos lograr completar el circuito de la cadena en nuestro Chaco, incorporando valor agregado en origen, y una clase de empresarios que sigan invirtiendo en la provincia”, apuntó el gobernador en su discurso. Para llegar a esa meta es imprescindible contar con un plan algodonero integral, con una meta de 300 mil hectáreas cultivables de algodón, con más y mejor genética para obtener una mejor calidad del cultivo y así producir ropa de calidad.

Además, Capitanich informó que solicitó al gobierno nacional convocar a la mesa algodonera y promover una ley de genética algodonera. “El algodón es parte de nuestra cultura, de nuestra identidad y es nuestra esperanza. Chaco se tiene que volver a poner de pie de la mano del algodón, de nuestros productores, técnicos y empresarios que puedan invertir en la provincia. Queremos algodón chaqueño para el mundo, que nos haga sentir orgullosos de nuestra tierra”, señaló el gobernador y planteó que “es de suma importancia recuperar el concepto de calidad en la producción de la fibra, lo que permitirá tener un precio competitivo a nivel internacional. Debemos instalar el algodón argentino como marca registrada en eventos internacionales, lo cual nos permitirá competir a gran escala en todo el mundo”.

El mapa de uso de los suelos es una herramienta fundamental para el manejo y planificación adecuada de los cultivos, así como para garantizar el desarrollo agropecuario. Capitanich remarcó la importancia de esta herramienta que permite contar con un relevamiento único del suelo para planificar el desarrollo agrícola, ganadero y forestal, minimizando las tasas de riesgo. Precisó que la misma permitirá mejorar las metas fijadas en el plan de gobierno 2030, llevando de 2 a 3 millones la cantidad de hectáreas cultivables en la provincia. “Esto implica también un desafío mayor en cuánto a toneladas producidas, ya que se podría pasar de 5 a 9 millones”, precisó y reiteró que esto redundará en más producción, más exportaciones y más empleo de calidad.

Por su parte, la directora regional Diana Piedra garantizó el compromiso de la regional en acompañar al Chaco en el proceso de recuperación del liderazgo en el sector algodonero argentino. Comentó además que el INTA está repensando su función con un sentido cada vez más federal. “Tenemos que tener un INTA más federal, con mayor articulación con gobiernos provinciales y un mayor trabajo institucional con los gobiernos municipales”, consideró. Resaltó en ese sentido la importancia del trabajo con el gobierno de Chaco. Además remarcó que es necesario focalizar en la innovación y tecnología de procesos de la producción primaria y de valor agregado.




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