El Fiscal Federal de Rafaela, Gustavo Onel, ordenó peritar el agua de Ceres, para determinar si está o no contaminada con plomo. Esto se da en el marco de una investigación para determinar el motivo de la muerte de Xiomara Crespi, una niña de dos años que falleció tras ser hospitalizada en el “Orlando Alassia” de Santa Fe.

En ese marco, hace algunas semanas, había decidido la clausura de la exfábrica de baterías Nesaglo S.A (en Tucumán y Larrea del barrio Las Américas) que está “en estado de abandono” desde hace tres años. Allí habían vivido dos familias (otros 8 o 9 mayores y seis menores), cuyos integrantes también tuvieron secuelas por el contacto con el plomo. Dos de estas personas también fueron internadas.

El peritaje

El peritaje lo hará el Departamento Unidad de Investigaciones de Delitos Ambientales de la Policía Federal Argentina. Usando un sensor de luz ultravioleta se buscará “plomo o cualquier otro metal o sustancia que sea perjudicial para la salud y el propio medioambiente”. Podrían convocar al Ente Regulador de Servicios Sanitarios (ENRESS) o un ente estatal que posea un sistema de absorción atómica o alguno similar.

Se llevará a cabo en seis zonas. Serán 10 casas cerca del predio abandonado, en los alrededores de la ruta 34 (entre los km 384 y 394), en los tanques de agua existentes en la Cooperativa de Servicios de Agua de Ceres; en diez propiedades del barrio Nueva Esperanza; y en otras casas situadas en otras partes de la localidad.

La extracción se haría a fines de esta semana o a comienzos de la otra. Y diez días después, estarían los resultados.