En la próxima quincena debe saberse si aumenta la tasa, el DReI y otros impuestos locales para el próximo semestre. También si se vuelve a pagar desdoblado el sueldo de los empleados. Y qué pasará con la 1° cuota del SAC. Además... ¿se descongela lo que cobran los políticos de Rafaela.?


Las próximas dos semanas serán claves en la vida política rafaelina. Y es que deberán definir qué pasará con cuestiones claves para las arcas del Municipio local.

Hasta diciembre pasado, se esperaban a tener los datos desde noviembre a mayo para que la fórmula polinómica (que incluía suba de salarios, de nafta y de precios mayoristas) brindara un índice que se replicaría en la aumento de todos los tributos, desde la Tasa General de Inmuebles hasta una cisa para un vendedor ambulante, pasando por el Derecho de Registro e Inspección. Pero, la oposición la dio de baja. Hubo alguna idea para reincorporarla, flexibilizada, para el segundo semestre. Pero esto no sucedió. En gran parte, porque la pandemia de coronavirus cambió todos los planes.

Ahora, el Concejo Municipal debería recibir del Ejecutivo una propuesta de suba de tributos en los próximos días. Pero… ¿cuánto? El parate económico hizo que apareciera un rojo impensado en el Municipio rafaelino (finalmente, fueron 45 de pesos millones para abril reconocidos y no $65M como inicialmente dijera el intendente Luis Castellano. Igualmente, la polémica sigue porque parte de la oposición sostiene que fueron 25 millones de pesos) y se esperaban algunas confirmaciones finales para tener los números de mayo. Pero, inicialmente, el déficit iba ser superior, pese a que ya se habían reiniciado algunos sectores económicos.

La pregunta sigue persistiendo…. ¿cuánto aumentar los tributos en el próximo semestre? ¿Nada, considerando la situación del sector privado que tiene que aportar? ¿Lo que indicaría la polinómica, si existiera? La misma contiene datos que se vieron trastocados: aún no hubo aumentos de salarios (las paritarias quedaron postergadas en función de la pandemia y ya no rige la cláusula gatillo) y los precios de los combustibles están congelados desde hace meses. Sólo se tomaría en cuenta la inflación mayorista. Pero eso seguramente no compensaría la merma que hubo de ingresos y se necesitaría más. Pero, ¿cuánto? ¿Cuál sería el equilibrio que el contribuyente podría aportar?

Para finales de este mes también se tendrían los resultados de la moratoria. Ese dato también es clave para poder determinar si las arcas municipales podrían fortalecerse. 

A esto hay que sumarle la preocupación acerca del pago de los salarios de los empleados municipales. Este mes se pagó desdoblado y hubo un paro en ciernes, a la espera de que se pagara en los tiempos legales. Pero… ¿qué pasará en julio? Además, hay que sumarle el pago del aguinaldo. Una erogación que debe ser contemplada y que implica un costo importante. Seguramente, en los próximos días se retomará el diálogo con el Sindicato de Empleados y Obreros Municipales (SEOM) para lo que pudiera pasar.

Hay un punto más para tener en cuenta: las dietas del personal político. Desde enero pasado, se encuentran congeladas. Es decir, ganan lo mismo que en diciembre pasado. Y en junio, cobraron el día 10. ¿Cómo descongelarlas si el empleado raso ya no cobra con cláusula gatillo y no tuvo aumentos de sueldo todavía? Es más: cobró desdoblado. Descongelarlas no sería una opción popular, precisamente. Pero el descontento de los funcionarios se haría notar por lo bajo. 

El viernes pasado comenzó el análisis de la situación en la presidencia del Concejo. Seguramente, habrá más contactos con el Ejecutivo en la semana que viene. Por ahora, no hay ninguna propuesta en concreto. Pero habrá definiciones en los días por venir. 




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