El sunchalense Pablo Pinotti se pregunta cómo se articuló con los municipios y comunas para proteger a esta población vulnerable.


La pandemia de coronavirus ha hecho mucho más visible lo vulnerable que son algunas poblaciónes. Los adultos mayores en los geriátricos, por ejemplo. Pero también los pobres, quienes deben vivir en condiciones de hacinamiento en sus precarias viviendas, también corren un potencial peligro: allí, el distanciamiento social o el lavado de manos es imposible. 

En este sentido, el diputado provincial Pablo Pinotti (FPCyS) solicitó al gobierno provincial que informe acerca de cuáles fueron hasta ahora las recomendaciones, protocolos de actuación, acompañamiento y asesoramiento que realizó a municipios y comunas para trabajar durante la emergencia por Covid-19 en comunidades vulnerables de las ciudades.

Específicamente, y siguiendo las recomendaciones de la ONU Hábitat, el legislador socialista solicitó conocer las acciones de coordinación entre los diferentes niveles del estado, sectores sociales y económicos para brindar respuestas en estos barrios; los protocolos de actuación recomendados que incluyan espacios seguros de diálogo entre las autoridades locales y la comunidad entre otras medidas.

Concretamente, el sunchalense pretende determinar si existen recomendaciones para capacitar o para establecer puntos focales para monitorear e informar sobre la situación y la implementación de medidas. También si se acompañó a municipios y comunas para identificar áreas de altos riesgo (zonas de hacinamiento, con falta de condiciones de salubridad, etc) o condiciones de alta vulnerabilidad (adultos mayores, personas en situación de calle, migrantes, personas con discapacidades o enfermedades críticas, mujeres jefas de hogar, niños, etc).

El proyecto solicita conocer sobre las medidas específicas para mitigar el impacto económico en las comunidades (provisión de agua segura, distribución de alimentos, artículos médicos e higiene (mascarillas) entre otras. También si hay asisitencia económica y técnica a municipios y comunas para establecer “protocolos” para la población de mayor vulnerabilidad social y económica. 

El hacinamiento y el déficit en el acceso a servicios básicos como la red de agua corriente, red de energía eléctrica con medidor domiciliario o red cloacal, quedan expuestos en toda su crudeza en los momentos actuales en los que una pandemia como el Covid-19 nos obliga a extremar medidas de cuidado e higiene extremadamente difíciles de alcanzar para amplios sectores de la población”, completó el sunchalense.




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