Monseñor Juan Rubén Martínez habló con el durante su visita ad limina junto a obispos platenses, del NOA y del Litoral.


“Francisco nos dijo que tiene pensado venir el año que viene, hay serias posibilidades”, dijo monseñor Juan Rubén Martínez, obispo de la Diócesis de Posadas. El Papa Bergoglio les hizo esta confidencia durante la visita ad limina apostolorum (a los umbrales de los Apóstoles) que realizó junto a otros diocesanos de Región La Plata, NEA y Litoral.

“Obviamente que como argentino está muy al tanto de las situaciones que vivimos. La verdad que nos cuesta a los argentinos pensar los problemas estructurales juntos”, lamentó Martínez. De Misiones viajaron a Roma, además de Martínez, el obispo de Iguazú, Marcelo Martorell, y de Oberá, Damián Santiago Bitar.

Martínez reveló que durante la visita a Chile de 2018, Francisco pensaba visitar Argentina y en Uruguay pero surgió una situación en Perú y la secretaría de Estado del Vaticano decidió que era más importante visitar ese país.

“Quería dialogar y escucharnos a nosotros, nuestras inquietudes y preocupaciones. Es un momento difícil”, señaló el obispo en declaraciones a Red Ciudadana.

Desde su mirada como obispo misionero, señaló que “a la gente le cuesta mucho, no solo a los más pobres, sino también la clase media. La clase media no está bien, cuesta mucho llegar a fin de mes, los que alquilan departamentos el tema de las expensas, ir a un supermercado es una cosa sorprendente. Esto se siente y es una preocupación”.

El otro tema que inquieta a la Iglesia, agregó, es que en el país se registra un mayor acceso a las drogas y el crecimiento de las adicciones. “En Argentina no para de crecer en estos años. Hay mucho silencio, el tema crece y crece”, señaló.






Comentarios