“Ley ómnibus”: el bloque de Pichetto y la UCR ahora negocian un dictamen propio y acorralan al oficialismo

El radicalismo y Hacemos Coalición Federal intentan consensuar un texto ante la posibilidad de que el oficialismo rechace los cambios propuestos. La paradoja de un triunfo del kirchnerismo en las comisiones. Cortocircuito por el DNU.

Diputados de Hacemos Coalición Federal negocian con la UCR por la "ley ómnibus" (Foto: Federico López Claro)
Diputados de Hacemos Coalición Federal negocian con la UCR por la "ley ómnibus" (Foto: Federico López Claro)

El debate por la “ley ómnibus” en la Cámara de Diputados sumó este martes un nuevo capítulo que pone en aprietos a La Libertad Avanza. La UCR y Hacemos Coalición Federal amenazan con firmar un dictamen propio si el oficialismo no concede los cambios que piden. Paradójicamente, la jugada podría provocar un triunfo de Unión por la Patria en las comisiones.

Después de que el oficialismo abriera este lunes una negociación con los bloques “colaborativos”, diputados del radicalismo, al mando de Rodrigo De Loredo, y del bloque conducido por Miguel Pichetto comenzaron a poner puntos en común y podrían confluir en un dictamen conjunto.

Nicolás Massot, Emilio Monzó, Carlos Gutiérrez y Oscar Agost Carreño están al frente de las tratativas con los radicales, aunque dentro de Hacemos Coalición Federal (un bloque variopinto que incluye al oficialismo cordobés, el socialismo, los “lilitos” y otros) también hay matices en cuanto al grado de apoyo.

Las negociaciones entre la UCR y los “federales” se intensificaron en las últimas horas y se montan sobre los puntos que ambos bloques rechazan tal como están planteados: la amplia delegación de facultades, la suspensión de la movilidad jubilatoria, la suba de retenciones, la reforma electoral y las privatizaciones a libro cerrado.

Sobre el resto de los temas, hay diferentes visiones: mientras que De Loredo es partidario de avalar lo que crean correcto más allá de su vinculación con la emergencia, en Hacemos Coalición Federal no todos están dispuestos a conceder tantas luces verdes.

En ese sentido, los oficialistas cordobeses y la bonaerense Margarita Stolbizer insisten en “priorizar” aquellas reformas que el presidente Javier Milei necesite para encauzar su gestión, y dejar para las sesiones ordinarias los temas que no revisten urgencia, muchos de los cuales generan, además, un fuerte rechazo.

Por ejemplo, Stolbizer salió a criticar este martes las reformas que implican un “grave retroceso” en materia de género, maternidad y niñez. También hay resistencia a reformar los códigos Civil y Penal, así como al desfinanciamiento de la cultura y los cambios en materia de salud mental, entre otros.

Además de los puntos conflictivos, hay propuestas de mejora. Por caso, en el oficialismo cordobés propondrán que se coparticipe entre las provincias y CABA el 50% del “Impuesto Especial de Regularización” que crea el proyecto en el marco del régimen de regularización de activos (blanqueo).

Si las negociaciones entre radicales y “federales” llegan a buen puerto y el oficialismo fija una postura intransigente, firmarán un dictamen alternativo y dejarán a La Libertad Avanza en soledad, con la paradoja de que esa fragmentación podría beneficiar a Unión por la Patria.

El bloque presidido por Germán Martínez es el más numeroso en la suma de las tres comisiones (Legislación General, Asuntos Constitucionales y Presupuesto y Hacienda) y podría quedarse con el dictamen de mayoría, que sería el de rechazo total, junto con el Frente de Izquierda.

Cortocircuitos por el DNU

Hacemos Coalición Federal sufrió este martes un cortocircuito interno luego de que uno de sus integrantes, el cordobés Juan Brügge, revelara en una entrevista a Radio 10 que el bloque rechaza mayoritariamente el DNU de desregulación económica, en momentos donde la bancada busca facilitarle al Gobierno las herramientas de gestión.

En diálogo con este medio, Brügge aclaró que, según su interpretación personal, el DNU se puede analizar e incluso dictaminar por partes en la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, pero ante la disyuntiva de tener que validarlo o invalidarlo, hay más rechazos que adhesiones porque “en lo que respecta al contenido, hay dentro del bloque una mayoría que entiende que hay aspectos que no tienen nada que ver con la necesidad y la urgencia”.

Y siguió: “Hoy por hoy, si uno ve el humor que tiene la mayoría de los integrantes del bloque y si nos ponen frente a la disyuntiva del ‘sí’ o ‘no’, hay más posturas por el ‘no’ que por el ‘sí’, evidentemente, porque no nos permite el debate y la discusión que se tendría que tener sobre un DNU con esta cantidad de artículos y multiplicidad de temáticas”.

“No es que tengamos una posición firme en contra del DNU, abierta y cerrada, como puede llegar a tener Unión por la Patria, que lo ha manifestado públicamente, sino que nosotros queremos darle herramientas de gobernabilidad al Gobierno nacional, pero dentro de pautas normales y razonables, no un cheque en blanco y menos aún la utilización del DNU como una herramienta para cambiar aspectos de la vida de los argentinos que se pueden tratar en sesiones ordinarias sin ningún inconveniente”, completó.

Las declaraciones de Brügge sobre el rechazo hicieron ruido en el bloque y Massot publicó una suerte de desmentida en redes sociales, donde calificó como “falso” que el bloque vaya a votar en contra y aclaró que están “100% dedicados a mejorar la ley ómnibus para poder votarla”. Otras fuentes del bloque coincidieron en que el tema del DNU no se discutió aún en profundidad.

Este viernes vence el plazo legal para que la bicameral (en la que todavía falta designar a los diputados) dictamine sobre el decreto de desregulación económica. A partir de ese momento, las cámaras quedan habilitadas para tratarlo de oficio, pero hay una discusión abierta porque el DNU no fue incluido en el temario de extraordinarias, lo que podría invalidar su tratamiento en los recintos antes del 1° de marzo.

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