Sobre este hecho notable decidimos dar a conocer tres aspectos donde Pergamino se encuentra involucrado.


En este 9 de julio de 2019 se cumplen 203 años del Congreso de Tucumán. Entre las diversas miradas para reflexionar sobre este hecho notable decidimos dar a conocer tres aspectos donde Pergamino se encuentra involucrado.

En primer lugar cabe señalar que no es casualidad que en esta región conocida como nor pampa haya sido una zona de encuentros y desencuentros. Aquí se entabló la lucha entre los originarios y la civilización y entre el interior y Buenos Aires. En este espacio de la nor-pampa se presentó las batallas de Las Palmitas, la sublevación de Fontezuelas, la batalla de Cepeda de 1820, los prolegómenos de la batalla de Caseros de 1852, Cepeda de 1859 y Pavón de 1861.

En esta reflexión que realizaremos veremos, sin ánimo a la exageración, que una de las principales causas que tendrá como consecuencia el 9 de Julio de 1816 será la llamada Sublevación de Las Fontezuelas, un hecho histórico que aconteció en esta región de la nor-pampa el 3 de abril de 1815.

Esta acción se produjo donde se encontraba una posta que llevaba el nombre con el cual se conocía el paraje. Un paraje comprendido entre el río Arrecifes, el arroyo de Pergamino y el Arroyo de Ramallo, que luego tomará el nombre de Manantiales Grandes.

Si bien la mayoría de los historiadores sitúan esta sublevación en la Posta, que se encontraba en el camino entre Arrecifes y San Nicolás de los Arroyos, debemos decir que en el Archivo de la Nación se encuentra un interesante legajo muy poco estudiado, titulado Comandancia de Fontezuelas. Esto nos indicaría que en ese lugar también existía un Fuerte o un lugar de defensa donde pudo haberse desarrollado este acontecimiento significativo dentro de nuestra historia, ya que producirá la caída del Director Carlos de Alvear y que iniciará el camino hacia el Congreso de Tucumán como intentaremos demostrar en esta nota.

Congreso de Tucumán

Las causas de la sublevación

Las causas que produjeron esta sublevación -que en un principio se denominó erróneamente “Motín de Fontezuelas”- son numerosas, siendo la principal el avance de José Artigas, quien se había posesionado de Entre Ríos donde puso como gobernador a Eusebio Hereñú para pasar luego a Santa Fe e incidir para que se designe como gobernador provisorio a Francisco Antonio Candioti. Este avance permitió a las fuerzas artiguistas ocupar Rosario y desde allí amenazar a Buenos Aires. Ante estos acontecimientos el Director Alvear, quien había reemplazado a Posadas, dispuso el envío de fuerzas hacia Santa Fe una división del Ejército de 3. 000 hombres para someter a la peligrosa avanzada de Artigas.

Este querer detener a Artigas es la causa más visible, pero además de ella existía un contexto que es necesario interpretar. Existían en el país una honda conmoción política que se daba ante el despliegue del federalismo que proponía Artigas contra el fuerte unitarismo de Buenos Aires; la posición del general José de San Martín, que había sido cesanteado de su cargo; el desprestigio de Alvear y el descalabro del Ejército del Norte que comandaba Rondeau se puede considerar entre las principales como otras que se entrevén en la llamada “Proclama de Fontezuelas”.

Se desarrollan las acciones

Las tropas mandadas por el director Carlos de Alvear salieron de Buenos Aires pasaron por Morón, Luján, Arrecifes y se dirigían hacia San Nicolás, pero al llegar a las cercanías del Arroyo del Medio se supo que otra parte del ejército con el cual debían unirse y que estaba al mando de Díaz Vélez había abandonado Santa Fe. Fue una noticia decisiva para no continuar la marcha y decidir regresar.

Al llegar a las Fontezuelas en abril de 1815, Álvarez Thomas acampó con sus tropas y luego de reunirse con sus oficiales se concretó el pronunciamiento que firmaron con fecha del 3 de abril contra el gobierno de Alvear.

Este campamento fue llamado “Campamento de la Libertad” y desde este lugar se emitió esa proclama que fue decisiva para el destino de Alvear y de su gobierno.

La misma estuvo firmada por 46 oficiales liderados por Álvarez Thomas, Juan Izquierdo, Julián Vega y Eusebio Valdenegro. En la proclama manifestaban que esa sublevación obedecía a las siguientes razones:

1.- Que se daba protección a los españoles europeos otorgándoles los mejores empleos.

2.- Que se postergaban a militares que habían estado en campos de batallas.

3.- Que existía una administración corrupta.

4.- Que se promovía una nueva guerra contra Uruguay y que la mayoría estaba en desacuerdo con esa medida.

Batalla de Cepeda en Mariano Benítez

Consecuencia de la Sublevación

Esta sublevación desencadena de inmediato una rebelión generalizada entre las fuerzas militares que respondían al Director. El 12 de abril en Arrecifes los oficiales del Regimiento de Granaderos de Infantería “se suscriben voluntariamente a negar obediencia al Director Carlos Alvear” encabezando las firmas Beltrán Martínez, y al otro día en la Cañada de Rocha los hacen otros oficiales. (2) De esta manera comienza a abarcar rápidamente todo el país lo que hace presuponer que se veían preparando bajo la influencia de Artigas, las operaciones realizadas por San Martín y los suyos y ayudaba de sobremanera la repulsa generalizada al centralismo del gobierno ejercido por Alvear.

Álvarez Thomas, desde las Fontezuelas o desde el “Cuartel General del Ejército Libertador en Marcha” se dirigió el 14 de abril al Director Supremo intimándole la renuncia del poder.

Alvear estaba resuelto a mantenerse en el poder y sofocar por lar armas la rebelión a pesar de tener información de las importantes defecciones que se producían. Por otra parte el Cabildo se encontraba en sesión permanente y, entre las medidas, designó a los diputados Mariano Vidal y José Clemente Cueto para que intimasen a Alvear la renuncia del mando militar, designándolo a Soler comandante de armas y por medio de los alcaldes de barrio se invitó al pueblo a concurrir a la Plaza de la Victoria.

El 16 de abril el Cabildo asumió provisoriamente la autoridad soberana, comunicándolo por bando.

Diferentes negociaciones culminaron el 17 de abril de 1815 cuando el coronel Juan Florencio Terrada comunicó al Cabildo que el general Alvear había entregado el mando de las tropas al general Juan José Viamonte. Este a su vez comunicaba al Cabildo haber firmado un convenio garantizando la vida y los bienes del general Alvear. De inmediato el derrocado Director se embarcó con su familia con destino a Río de Janeiro. Se designó director interino a Viamonte y se creó en remplazo de la Asamblea la Junta de Observación.

Las elecciones se realizaron el 18 de abril, nombrándose Director Supremo al brigadier José Rondeau y Comandante de las fuerzas militares a Álvarez Thomas, quien se había identificado con el pensamiento de Artigas.

Corolario

La Sublevación de Fontezuelas fue un hecho de carácter popular y de trascendentales consecuencias de orden nacional que reportó una rectificación en el gobierno y dirección en las Provincias Unidas en cuanto a la emancipación y definición jurídica-política de nuestro país.

No tenemos dudas en señalar que fue el hecho político que facilitó la instalación del Congreso de Tucumán que proclamó la independencia y, además, posibilitó la empresa libertadora del general San Martín y las autonomías políticas de muchas provincias argentinas (Córdoba, Salta, la formación de la Liga Federal del Litoral, integrada por la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Córdoba y parte de Buenos Aires).

La sublevación de Fontezuelas fue, además, el anticipo del federalismo en nuestro país, que habría de concretarse cinco años después cuando aconteció en esta misma región otro hecho histórico como lo fue la batalla de Cepeda de 1820.

Por Rafael Restaino para Vía Pergamino






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