Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Carmen se vivieron con un tinte especial: una novena de Misas cargadas de intenciones. Muchos fieles elevaron sus peticiones personales al cielo, pero especialmente en el contexto de pandemia, los fallecidos por esta enfermedad que acecha al mundo entero, estuvieron en primer lugar. Vale la pena mencionar que nuestro país alcanzó los 100 mil muertos por coronavirus.

El 16 de julio, se realizará el llamado Rosario de la aurora, a las 8:00 horas, por las víctimas del Covid-19 y por los difuntos del año. También se realizará una procesión por las calles de la ciudad, previamente a las 15:00 horas, con la celebración de la Santa Misa se realizará la Consagración de la ciudad a Nuestra Señora del Carmen.

Procesión

Luego de la celebración de la Santa Misa, se llevará en procesión la imagen de la Virgen por las calles: Rivadavia, Lavalle, 9 de julio y en el semáforo se regresa a la Iglesia. Por la tarde, a las 19:00 horas se celebrará la Santa Misa nuevamente en la parroquia.

El pasado 9 de julio se realizó la imposición del escapulario de la Virgen del Carmen, que además de ser un sacramental, es una manifestación de la protección de la Madre de Dios a sus devotos. Fue un 16 de julio 1251 cuando la Virgen se apareció a San Simón Stock, y le dijo: “El que muera con el escapulario no padecerá el fuego eterno”.

La Virgen María prometió una especial protección durante la vida y en el momento de la muerte a quien lo llevara puesto. Rápidamente, la devoción se extendió a otras órdenes religiosas y se convirtió en una devoción popular.