Con frecuencia advertimos que los tumores mamarios afectan a gatas y perras sin distinción de razas o animales mestizos. Los Tumores Mamarios (T.M) son más frecuentes en las hembras no castradas y en animales pequeños de razas o mestizos.

Factores de riesgo

  • Edad: se presentan en animales de edad media y avanzada.
  • Uso incorrecto de hormonas tales como los anticonceptivos para evitar el celo: el uso frecuente de anovulatorios, favorece la aparición de estos tumores. Algunos trabajos científicos demuestran que el consumo permanente de carnes rojas favorece la aparición de esta enfermedad.

Se puede deducir que las gatas no castradas tienen siete veces más riesgo de padecer esta patología. La castración de la gata antes de los seis meses de vida disminuye en un 90 por ciento la aparición de este cáncer. De allí la recomendación de castrar animales jóvenes, en lo posible antes del primer celo.

Las gatas de raza Siamés tienen mayor predisposición a tener tumores mamarios.

Observación Clínica

Podemos observar la aparición de nódulos o masas cerca de los pezones o en glándulas mamarias de lento o rápido crecimiento.

Diagnóstico

Clínico y de laboratorio para confirmar el nombre del tumor y conocer su grado de malignidad. Se puede advertir que el 50 por ciento de los tumores mamarios en las perras son malignos y en gatas un 85 por ciento.

Para poder saber si estos tumores ya han desarrollado metástasis, debemos indicar una RX de pulmón.

Tratamiento

Una vez constatada la presencia del tumor, lo indicado es la resección quirúrgica de la glándula mamaria. En algunos casos, según la gravedad y avance de la enfermedad, se puede llegar a extraer las dos cadenas mamarias en un solo acto.

Existen casos en los que debemos hacer más de una cirugía para intentar eliminar todo el tumor. Esto podrá ir acompañado, de ser necesario, de quimioterapia u otra ayuda complementaria.

La ovarioicterectomia (castración) es necesaria cuando hacemos cirugías de tumores mamarios.

Según las estadísticas, en las gatas los tumores ocupan el tercer lugar en su aparición después de los Linfomas y de los Tumores cutáneos y es másfrecuente su aparición luego de los siete años de vida.

En felinos, cuando diagnosticamos tumores a veces ya existe metástasis en otra glándula mamaria, en ganglios satélites o en pulmón; por ello es indispensable la consulta temprana al veterinario.

Cuando notemos un nódulo o masa en el abdomen, por más pequeño que éste sea, es indispensable la consulta al veterinario de confianza, de este modo se podrán tener más posibilidades de curar o controlar esta patología.

Existe una relación entre el tamaño del tumor y las posibilidades de que ya se haya generalizado la enfermedad.

Según la clasificación, la mayoría de tumores en gatas son carcinomas simples o sólidos de diferentes comportamientos en cuanto a su gravedad y generalización. Siempre se recomienda su extirpación y cuánto más pequeño sea hay más posibilidades para su control.

Es válido recordar que hay tumores mamarios que no son operables, porque su cirugía agrava el curso de la enfermedad.

Como en todas las neoplasias, en ésta un temprano y correcto diagnóstico nos dará más herramientas y posibilidades para salvar su vida.

Hasta pronto.

Dr. Ricardo González

Médico veterinario

MP 0343