Dolores Etchevehere se abstuvo hoy de declarar ante la Justicia en la causa que se le inició por el delito de usurpación y desobediencia judicial, luego de haber ocupado y cedido la estancia familiar "Casa Nueva", en la localidad entrerriana de Santa Elena.

En relación a la posición de Dolores, uno de sus abogados, Facundo Taboada, dijo: "Consideramos que la causa de usurpación es un mamarracho que no admite el menor análisis jurídico serio, por eso se abstuvo".

Se trata de "una causa armada, como toda la historia que se armó alrededor", aseguró, y comentó que el próximo lunes será citado a declarar, y también se abstendrá. Para Dolores, el delito que le imputan "es un absurdo total", sostuvo Taboada en diálogo con Télam, y agregó que de lo que se trata es de "una discusión familiar". 

Detalles de la imputación

En su imputación, el fiscal de La Paz, Oscar Sobko, sostuvo que Dolores, junto a otras 40 personas, ingresó a la estancia familiar y exigió la entrega de las llaves, a través de amenazas e intimidaciones a los trabajadores del lugar, usurpando las instalaciones y realizando trabajos en la tierra.

Según el fiscal, Dolores y quienes la acompañaban tenían "el conocimiento de carecer de derechos" sobre el establecimiento, donde "se ejercía la pacífica tenencia y explotación agrícola, tambera y ganadera".

Por el delito de usurpación, Dolores podría enfrentar una pena que va de seis meses a tres años de prisión; mientras que por desobediencia se estipula una de entre un mes y un año de prisión.

Tras el desalojo, Dolores Etchevehere fue escoltada por la policía hasta la salida del predio y trasladada a la Jefatura Departamental de Policía de La Paz, donde permaneció aprehendida hasta horas de la noche.