Por la sequía, la producción de agua potable está complicada.


El Gerente de Agua Potable de la Cooperativa Eléctrica Limitada Oberá (CELO), Julián Duprat, insistió en la importancia del cuidado del líquido vital, evitar su uso desmedido, evitar el derroche. La sequía de la región lleva meses y sus consecuencias están a la vista en la bajante de ríos y arroyos.

“Las aguas siguen bajando, hay una sequía generalizada en toda nuestra cuenca, el cauce del Bonito del nivel medio está un metro por debajo, el Arroyo Ramón de su nivel medio está ochenta centímetros por debajo y los niveles siguen bajando” explicó el Ingeniero Julian Duprat. Por ahora se abastece la demanda, pero de continuar la sequía, la situación podría otra.

“El peligro es que si sigue así, nuestras obras de toma van a quedar por encima del nivel de agua y no vamos a poder captar el agua, quedaremos captando aire. Ya tuvimos problemas en Panambí, donde la bomba comenzó a chupar arena con barro, piedras y se trancó la bomba, se rompió, debimos repararla, se prolongó la cañería para que tome el agua más hacia el centro del cauce del río”, apuntó y agregó que se realizan verdaderos malabares para conseguir distribuir el vital líquido.

Vamos haciendo malabares técnicos con lo que hay y con lo que la naturaleza nos está dando. Esto también compromete las aguas subterráneas, porque no reciben el aporte normal y natural, por lo que se van secando los pozos y eso es algo que no lo vemos. Los arroyos podemos determinar, pero las aguas subterráneas no las vemos”, detalló el ingeniero.




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