Aylhen Rocío Mattos, de 18 años, falleció el pasado fin de semana en Oberá, cuando su madre regresó del trabajo y la halló sin signos vitales. La joven padecía de dificultades motrices, auditivas y visuales, y la causa de muerte fue diagnosticada como paro cardiorrespiratorio como consecuencia de una avanzada desnutrición.

José Gabriel Moreira, Juez de Familia de Oberá, responsabilizó a una trabajadora social que a principios de año habría tomado conocimiento del caso y que en mayo inclusive presentó un informe al respecto. Según manifestó el magistrado, "lo único que dijo sobre Aylhen era que en su habitación había falta de higiene".

En ese sentido, aseguró que la asistente social nunca habló acerca de la situación personal de la adolescente. Agregó además que "el autismo, la sordera y la ceguera de ella (Aylhen) no son de ayer, no son de hace veinte días, son de toda la vida".

La madre de la muchacha, una mujer de 37 años que aparentemente sufre de trastornos de personalidad, fue detenida por abandono de persona. Otras dos hermanitas de Aylhen, de doce y cinco años, se encuentran al cuidado de familiares de la expareja de la mujer.

Moreira manifestó que nunca ingresó un proceso o denuncia por el estado de la jovencita, por lo que jamás se pudieron tomar medidas de protección para resguardarla. "No es mi responsabilidad, sino de la trabajadora social. Nunca dijo que las personas que la cuidaban no estuvieran en condiciones de hacerlo. No tuvimos nunca una causa por la situación de Ayhlen", finalizó.