La gente hasta el momento realiza consultas y muy pocas compras, pese a que la época de ventas de artículos navideños se inició hace varias semanas, en especial en los comercios del centro y los hipermercados. En general los precios ya vienen con un aumento cercano al 40 por ciento respecto a los del año pasado.

Los comerciantes afirman que la pandemia cambió las costumbres de las personas, aseguran que hoy no existe el espíritu navideño de otros años.

“Muchos prefieren no armar el pino, otros aguardan directivas de las autoridades sanitarias para saber si se podrá celebrar o no y, el grueso de la población, prefiere esperar hasta último momento para comprar”, advirtieron algunos de los comerciantes consultados.

Precios en alza

La mayoría de los productos son importados de China, hay poca variedad para ofrecer pero en general los comercios cuentan con un stock importante.

“La mercadería se pide a Buenos Aires y no se compra sobre la hora, sino que es algo que se hace con varios meses de antelación. Por lo que stock tenemos, tal vez, no tanta variedad o novedades como ocurre año a año, pero influye la pandemia y las restricciones en los envíos y demás”, comentó Nicolás, encargado de Mix de compras.

Respecto a los precios, los comerciantes advierten un notable incremento que se condice con la inflación del país. Incluso, algunos manifestaron que la falta de alambre, uno de las materias primas con los que se construye el pino, hizo encarecer aún más el producto.

“Hay para todos los gustos y bolsillos, los pinos arrancan en $590 (90 centímetros de altura) y llegan hasta los $14.900 (altos, frondosos y tupidos)”, señaló Nicolás a diario El Sol.

Sobre lo que la gente está eligiendo para la temporada navideña 2020, el comerciante dijo que en lo que respecta a pinos, por el momento, la venta viene escasa o nula.

“Sólo lo están comprando aquellas parejas que se casaron durante la pandemia o decidieron unirse en convivencia. Las preferencias son pinos chicos y económicos”, aseguró.

El resto de la gente ha optado por comprar algunos productos para decorar la casa, entre los que sobresalen guirnaldas, ángeles o muñecos alusivos y también adornos para renovar el árbol.

“Se nota que la situación económica no es la de otros años, por lo que lo que se observa es que los clientes llevan bolas de distintos tamaños y colores. Algún adornito más, pero no mucho”, expresó Nicolás.

Lo que sí se ha notado es un incremento en la compra de luces, muchos, incluso, están comprando luces para decorar espacios al aire libre.

“La pandemia ha hecho repensar los lugares a donde se celebrará las fiestas y eso hizo que la gente piense en decorar los lugares con luces y no con otros motivos”, comentó el comerciante.

Los precios de las luces arrancan en los $450 (de led) hasta $1900, que son especiales para colocar a la intemperie. “Le hacen frente a cualquier imprevisto climático, por ejemplo, la lluvia o el viento”, refirió el vendedor.

La realidad en los super e hipermercados de Mendoza no difiere respecto a los comercios del centro, de hecho, empleados del área manifestaron que “las ventas vienen muy flojas, motivo por el que se apeló a rebajar los precios antes de tiempo”.

Algunos hirpermercados están ofreciendo rebajas de hasta 40% o el 70% en la segunda unidad, pero no sólo eso, sino que brindan una financiación de hasta 3 cuotas sin interés con tarjeta de crédito.

Pino real, sólo para algunos

En otras oportunidades había mucha gente que optaba por la compra de pinos reales. Los viveros se convertían en los elegidos de muchos para estas festividades. Sin embargo, Roberto, dueño de un vivero de Guaymallén, aseguró que este año la tendencia cambió.

“La gente compró muchas plantas a lo largo de todo el año, se ha dado un fenómeno atípico y mucho tuvo que ver con que la gente estuvo encerrada y con más tiempo para dedicarle a la jardinería. Ahora, que todo regresó a la normalidad, la venta bajó y no hay consultas de pinos para Navidad”, comentó.

Hasta el momento, el comerciante reconoció que ha vendido dos ejemplares, pero no cree que sean muchos más los que se comercialicen. “Hay que tener tiempo, dedicarles varios cuidados y la gente hoy prefiere uno de plástico que no demanda muchas exigencias: se arma, se disfruta y se guarda”, expresó. Fuente diario El Sol