Más de una persona abandona el perseguir sus sueños, ya sea por no poder superar los obstáculos o falta de esfuerzos, entre otros. Vivina Barrozo es una joven mendocina que tenía una meta, y a pesar de las dificultades lo logró y hoy sigue por más.

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Vivi comenzó desde abajo, con la idea de convertirse en influencer. Tras un gran esfuerzo, hoy tiene más de 100 mil seguidores entre TikTok e Instagram. Se animó a contar algunas de sus intimidades de sus comienzos y de la realidad de ser influencer en Mendoza.

Vivina y sus primeros pasos en las redes sociales

Tiene 27 años y es oriunda de Las Heras. Además de su amor por las redes sociales y comunicación, lleva la música y el arte en la sangre. Está a punto de recibirse como profesora de música y directora coral de la Universidad Nacional de Cuyo.

Toda su marca actual en Instagram y TikTok nació en los primeros meses de pandemia, cuando ella “estaba sola y tenía tiempo”. Su apego al arte y actuar fue lo que la llevó a crear sus primeros videos en la plataforma de TikTok. “Me llevó a expresarme ahí”, contó Vivina a Vía Mendoza.

La joven cuenta que la pandemia fue lo que la catapultó hacia donde está hoy. Según detalló, su proceso fue parte de la conversión de la pandemia que provocó a todos. “Hubo un cambio vibracional muy fuerte”, expresó Vivi.

Esos tiempo de encierro, Vivina estaba cursando sus últimas materias en la facultad, y no lo estaba pasando muy bien por la virtualidad. “La música es muy vivencial”, expresó la joven, mientras contaba que le dificultaba aprender de esa manera. Sin embargo, fue su nexo al mundo tiktoker, ya que para preparar los videos de sus prácticas, utilizó la aplicación para editar.

Así Vivina le fue agarrando la mano a la app, mientras se iba animando a actuar diferentes representaciones. Detalló que los primeros videos le costaron mucho esfuerzo y tiempo, tardando a veces hasta 4 horas para crear un video con dos personajes. “No sabía muy bien cómo hacerlo entonces me cambiaba y hacía el otro personaje y así hasta terminar el video y que quede perfecto”, detalló Vivi.

A la misma vez, Vivi hizo renacer a su Instagram. En ese momento tenía cinco mil seguidores, pero era una cuenta privada. Se lanzó a hacer su primer sorteo, donde expresó que recibió algunas críticas. Pero ella estaba firme en su meta, “utilizar las redes sociales para crecer y consolidarse como artista”.

De allí, las redes sociales se convirtieron en una gran parte de su vida. No fue una decisión que tomó a la ligera -”Fue una desestructuración de mi persona”, afirmó - ya que con las redes sociales, las inseguridades pueden estar muy a flor de piel. “Tenes que estar muy seguro, de la exposición, de lo que decís, de querer dedicarte a esto”, explicó la influencer.

Su esfuerzo hasta llegar

Pasaban los días y las cuentas de Vivina creían cada vez más. Con el tiempo, Vivina fue creando su personalidad online, alguien alegre y accesible, tratando de atraer la energía que ella quería tener. “Costó como a todos, y me cuesta hasta el día de hoy. Siento que voy aprendiendo mucho, trato de tomar lo positivo”, expresó la joven.

Cuando su Instagram y TikTok creció en seguidores, Vivi comenzó su transición al mundo virtual. Si bien no dejó sus trabajos, trabaja en la vinoteca de su papá y dando clases en un instituto de música, comenzó a invertir más tiempo en sus redes sociales. Hubieron momentos que le costó mucho, especialmente el decidir dedicarse más a sus cuentas y seguir en esos días más bajones.

Detalló que le costó mostrar su cuerpo, hasta el día de hoy. Pero ahora llegó a la conclusión de que le gusta mostrarse como una persona sensual. Fotografía: Atte Pro Ph

“Me da miedo hasta el día de hoy pero lo pienso de manera muy positiva. Yo misma me podría bloquear ahora y basarme solamente en mi miedo y decir bueno chau ya no lo hago más. Hay algo mío dentro de mi corazón que dice que venís con esto a full, no importa lo demás, enfócate en lo tuyo y sé buena persona”, detalló la joven.

Vivina contó que lo que más le costó fue llegar a tener 10 mil seguidores en Instagram, pero desde allí todo fue historia. Si detalló que TikTok fue mucho más sencillo, ya que en esa red social “podes ser la mayor expresión de vos”. Al mismo momento que Vivi llegó al hito de 10 mil seguidores, en TikTok ya tenía 60 mil.

De cierta manera, sus seguidores de TikTok se trasladaron a Instagram, ya que la querían conocer más o viceversa. Cuando comenzó a compartir su contenido de ambas redes mezcladas, los seguidores “llegaban solos”. Vivina remarcó que el contenido de una a otra es muy diferente, ya que cumplen distintas funciones en el mundo online.

Por ejemplo, las marcas - acuerdos entre marcas e influencers sería una de las principales maneras de monetizar a través de las redes sociales - miran el contenido de Instagram. Ella logró sus primeros convenios entre los 5 y 8 mil seguidores.

Lo difícil de ser influencer

Ser influencer parece ser todo color de rosa pero tiene sus complicaciones. Algunas conocidas y otras no tanto, por lo que Vivina pudo esclarecer bastante el asunto.

La competencia dentro del ambiente influencer mendocino es una de las cosas que me le cuesta sobre su trabajo. En reiteradas veces ha tenido que hablar sobre el tema, en ocasiones donde se ha intentado sumergirla en rivalidades con otras personalidades. Sin embargo ella siempre retrata que no hay competencias, al contrario, busca apoyar a las mujeres en su rubro.

Vivina contó que en sus comienzos como influencer creó un grupo de Whatsapp con algunas de las chicas mendocinas. Entre ellas todavía se apoyan y evitan esos pleitos de competitividad en sus cuentas. Fotografía: Lampeduza PH

Por otro lado la exposición es algo que podría afectarle negativamente, ya que muchos seguidores implican haters también. “Hay muchas cuentas truchas, la gente busca molestarte sin tener una identidad”, detalló Vivina, mientras comentaba que medita para que esos comentarios malos no le lleguen.

A veces me siento como mujer maravilla y otras me siento muy mal”, expresó la joven, indicando que no se puede estar feliz todo el tiempo, por más que en sus cuentas intente demostrarlo. Sin embargo ella manifiesta que “todo lo tomo para crecer”.

A su vez el crear contenido constantemente es agotador, pero a ella le gusta hacerlo, por eso sigue. Siempre busca temas para tratar, cuestiones en las que ella se pueda identificar y así trasladarle el mensaje a sus seguidores.

Sus seguidores y sus consejos

Una de las particularidades de Vivina como influencer es que se toma el tiempo de responder cada mensaje que le envían sus seguidores, con precaución para evitarse momentos desagradables. “Siento que es gracias a ellos que estoy acá, como no me voy a tomar un minuto para responderles”, expresó agradecida.

Vivina cuenta que le gusta mucho su trabajo, desde las interacciones con sus seguidores o el poder sumarse y aportar en debates de la sociedad. Fotografía: Lampeduza PH

Indicó que muchos de sus seguidores son adolescentes, por lo que en muchas oportunidades demostró el poder de las redes sociales, para concientizar en ese rango etario. Son ellos sus mejores fans, creando fanpages de su persona o saludándola en la calle. “Si con ellos me llevo bien, algo bien estoy haciendo. Son los seguidores más puros”, comentó Vivina.

La influencer aportó un consejo para las personas que quieran iniciar su camino en las redes sociales, indicando que la clave es el esfuerzo y la creatividad. Muchos expresan no tener contenido, pero Vivina manifiesta que la cotidianidad es suficiente. Eso y “ser fiel a su corazón y pensamientos”.

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Para concluir, Vivina quiso dejar un mensaje especial a los soñadores: “No tengan miedo, hasta me lo digo a mi misma. Crean en sus sueños, sea en las redes sociales o un título o un negocio. Sigan su corazón, siempre esperando lo mejor”. Pueden seguir a Vivina a través de su Instagram o TikTok.