Este viernes 8 de octubre en Mar del Plata, CABA y La Plata se llevarán adelante jornadas de lucha, en reclamo de justicia por el femicidio de Lucía Pérez, ocurrido en 2016 e inicio de Jury a los jueces Juan Gómez Urso y Pablo Viñas, quienes en 2018 absolvieron a Matías Farías, Juan Pablo Offidani y Alejandro Maciel, femicidas de la joven.

A través de la plataforma Change.org, los familiares y amigos de Lucía iniciaron una junta de firma en donde solicitan la participación de toda la comunidad para reclamar el inicio del Jury.

La iniciativa titulada “Justicia por Lucía Pérez” ya consiguió más de 2.800 firmas.

“Todo femicidio es evitable. Todo femicidio es un golpe brutal para cada familia y una herida social para toda la comunidad pero también, una oportunidad para prevenir los próximos si hacemos lo que hay que hacer hoy, ya, ahora”, afirman desde la plataforma.

Y explicaron que “el femicidio de Lucía es un ejemplo, es un símbolo, es un alerta, pero no es un “caso”. Es el brutal resultado de una cadena que hace funcionar la maquinaria femicida y es esa cadena la que tenemos que romper, eslabón por eslabón”.

“El principal eslabón es el que garantiza la impunidad de ese crimen. Es el que se activa desde el primer momento para que la investigación esté contaminada por las complicidades que permitieron que ese femicidio se produzca. Es el que se activa en Salta, por ejemplo, hace diez años cuando asesinan a Cassandre y Horuie, las chicas francesas; o en San Martín con Melina Romero y Araceli Fules; o en esta Capital con Carla Sigou; o Córdoba con Cecilia Basaldúa; y tantas más. Todas vidas jóvenes, alegres, que fueron destrozadas, y con ellas, sus familias, sus amigas, sus compañeras de colegio, sus vecinas, sus barrios”, aseveraron.

Y agregaron: “Aprendimos así, con ese golpe atroz, que mientras estábamos aturdidas por el dolor ya se estaban destruyendo pruebas y construyendo relatos para justificar el crimen y por eso mismo sabemos que la posibilidad de justicia depende de que en las primeras horas intervenga un equipo especializado de fiscales y peritos que garantice una investigación imparcial, como corresponde. Eso exigimos”.

“Todo femicidio es evitable, repetimos. Pero cuando sucede, tenemos que enfrentarnos a un Poder Judicial insensible, inhumano, injusto. Solo vamos a lograr justicia para las Lucías si somos capaces de construir un Poder Judicial decente, derecho y humano”, destacaron.

Asimismo, sostuvieron que “solo vamos a terminar con esta violencia si tenemos un Estado presente, activo y decidido a intervenir en cada femicidio con todas sus herramientas y recursos para que sea el último. Hasta que así sea”.

“No es una utopía. Es un desafío que nos toca enfrentar y que podemos superar si nos unimos, sin grietas, porque esta es una batalla contra la muerte”, manifestaron.

Por último remarcaron que “en el caso de Lucía, con mucha lucha, persistencia y apoyo de toda la sociedad, logramos anular un fallo vergonzoso. Hoy se cumplen cinco años de su femicidio y seguimos sin fecha de juicio y sin fecha del jury que deben enfrentar los jueces que intentaron dejar impune el crimen de Lucía”.

Convocatoria a una marcha para este viernes 8 de octubre

En Mar del Plata se realizará una concentración desde las 12:00 en Luro y Mitre, con una radio abierta y distintas actividades para luego movilizar a las 17:00 hacia Tribunales y se espera la participación de toda la comunidad para sumar fuerza al reclamo.

A cinco años la familia sigue enfrentando trabas y demoras de todo tipo por parte del Poder Judicial y del Estado en general. Reflejo de eso son los permanentes viajes a la ciudad de Buenos Aires y La Plata por el seguimiento de la causa, viajes que costean los propios padres de Lucía. Desde el gobierno y más precisamente el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad no hubo respuestas traducidas en acciones concretas para el avance de la causa o el sostenimiento de la misma.

El crimen de Lucía dejó al descubierto el entramado de participación del Estado en los femicidios: la connivencia policial en la venta de droga, vaciamiento del sistema de salud, falta de respuestas y acompañamiento a las familias y una línea de continuidad en garantizar la impunidad. Al mismo tiempo fue el motivo para impulsar el primer paro masivo de mujeres en nuestro país que potenció sin dudas la lucha contra la violencia y los femicidios.