Mario Gianelli, dejó de existir, físicamente, el jueves próximo pasado, en la ciudad de chubutense de Comodoro Rivadavia. Familiares, amigos y camaradas de Gianelli lo despidieron a través de las redes sociales y en sus comentarios dejaron ver el pesar por la pérdida de este Soldado de la Patria. Sus allegados lo apodaban “pájaro”, un ser comprometido con el servicio y la carrera militar aérea.

Mario, junto a su amigo Mateo Veizaga, en la guarnición militar aérea de Comodoro Rivadavia.

Tras sufrir la llegada del virus COVID 19, luchó para derrotarla y lo consiguió, pero luego contrajo neumonía y debió ser internado de urgencia. Sus familiares, precisamente Laura, su esposa, pilar de Mario, compañera de vida por más de 40 años, pidió cadena de oración por la salud de su marido. Lamentablemente, este hombre partió a su último vuelo. “Vuela alto pájaro”, comentaron sus amigos en las redes sociales.

En su paso al servicio de la Patria, Mario Gianelli, se enroló en las líneas de la Fuerza Aérea Argentina. En 1982 participó de la Guerra que enfrentó a nuestro país con la potencia europea del Reino Unido. Durante el conflicto se desempeñó como operador de carga de entrega aérea del sistema de armas Bell 212. Luego del conflicto, continuó en la Fuerza y alcanzó su máxima jerarquía, Suboficial Mayor.

Durante el conflicto, Mario Gianelli fue operador de carga de entrega aérea del sistema de armas Bell 212, el primer helicóptero enviado a Malvinas.

Dada su experiencia y competencia, Mario se desempeñó como instructor en la Fuera Aérea, dejando el legado, la doctrina y sus vivencias a lo largo de su carrera y en 1982. Si dudas, un testimonio y enseñanza que llenará el acervo de las nuevas generaciones de soldados de la Fuerza. También, en su afán “malvinizador”, junto a un grupo de Veteranos de Guerra, llevaron la muestra “Malvinas para todos” a la ciudad de Perito Moreno. Allí los declararon “huéspedes de honor”.

Mario Gianelli fue a su último vuelo, pero en los que conocieron, quedarán los mejores recuerdos.