“Estamos en un punto crítico que exige deponer toda actitud intransigente”

El obispo de Jujuy, Daniel Fernández, hizo público su llamado a “estar unidos” en pos del “bien del pueblo jujeño”.

Monseñor Daniel Fernández, obispo de Jujuy.
Monseñor Daniel Fernández, obispo de Jujuy. Foto: Vía Jujuy

Cuando todavía sonaban las sirenas de las ambulancias que recogían heridos y contusos de entre las columnas de manifestantes y de las filas de la policía en los alrededores de la Legislatura provincial, el obispo diocesano de Jujuy, Daniel Fernández, daba a difusión este martes una carta en la que además de exponer observaciones acerca del cuadro de situación, hace un llamado a “deponer toda actitud intransigente”, aboga “por la inmediata pacificación social” y exhorta al diálogo en favor de “la convivencia y la paz social”.

Bajo el título “Una jornada triste y para olvidar”, Fernández recuerda en su texto que días pasados había convocado a “escucharnos pacientemente para lograr los mayores consensos en la resolución de los problemas que nos conciernen a todos” y con cierto tono de reproche plantea que en el debate para la reforma parcial de la Constitución provincial “quizá habría que haber empleado más tiempo en el arte de dialogar y no haber llegado a la situación que se generó hoy”.

“DEPONER TODA ACTITUD INTRANSIGENTE”

Ante los hechos consumados, el prelado apunta que “estamos en un punto crítico que nos parece que exige deponer toda actitud intransigente”, a la vez que expresa que “de modo particular, rechazamos toda violencia, venga del lado que venga, porque atenta contra la dignidad de cada persona humana y lleva a un punto sin retorno o del que es muy difícil volver”.

En otro párrafo Fernández adhiere a expresiones del obispo de Humahuaca, monseñor Félix Paredes Cruz, que pidió “a todos los sectores de la sociedad, principalmente a nuestros gobernantes, dirigentes políticos y sociales, a apostar por la inmediata pacificación social y convocarse a un diálogo donde no primen los intereses políticos, ideológicos, sectoriales, sino que se tienda a establecer la convivencia y la paz social, un bien y un derecho de todos los ciudadanos”.

En esa línea el Obispo de Jujuy analiza por su parte que “no podemos estar unos contra otros, sino que todos debemos estar unidos en lo único que interesa, que es el bien del pueblo jujeño”, no sin plantear que “habrá que examinar muy detenidamente por qué hemos llegado a la situación que vivimos hoy para ponerle pronto remedio y recomenzar desde bases sólidas y desde consensos compartidos”, para finalmente exhortar a “que cada uno haga su porte con grandeza y generosidad”.

LA VIOLENCIA NO ES SOLUCIÓN

Por su parte, haciendo un llamado a las autoridades gubernamentales de la provincia y también de los municipios donde están instalados los piquetes, la Pastoral Social de la prelatura de Humahuaca abogó por un diálogo “sincero y correcto con todo el respeto que se merecen cada uno de los ciudadanos”, tal como reza un documento titulado “La violencia no conduce a ninguna solución”.

El documento difundido por la Pastoral Social de la prelatura de Humahuaca, con motivo de los graves sucesos producidos este martes en Jujuy.
El documento difundido por la Pastoral Social de la prelatura de Humahuaca, con motivo de los graves sucesos producidos este martes en Jujuy. Foto: Vía Jujuy

Al mismo tiempo, en el texto difundido este martes la Pastoral quebradeña deja expresado su apoyo a las comunidades originarias que piden una participación “activa y consulta previa, libre e informada” en relación con sus derechos “establecidos y consagrados” en la Constitución Nacional.

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