Las autoridades de Rio de Janeiro decidieron este martes suspender sus multitudinarios desfiles callejeros del próximo carnaval, ante el avance de la variante Ómicron que, combinada con las fiestas de fin de año, está provocando un aumento de casos en Brasil.

“El carnaval de calle de la forma que fue realizado hasta 2020 no se realizará en 2022″, dijo el alcalde de Rio, Eduardo Paes, en una transmisión en vivo por redes sociales.

Paes hizo el anuncio tras una reunión con representantes de los corsos musicales que participan en el carnaval. Los desfiles de las ‘escolas’ de samba, que ocurren en un ambiente más controlado dentro del Sambódromo, de momento se mantienen para fines de febrero.

El carnaval callejero, por su propia naturaleza y carácter democrático, imposibilita cualquier tipo de fiscalización”, añadió Paes.

Carnaval en Brasil.

Es el segundo año consecutivo que la pandemia obliga a suspender el carnaval callejero de Rio, una sucesión de fiestas al aire libre atrás de ‘blocos’ que recorren la ciudad arrastrando multitudes, previsto entre el 25 de febrero y el 1 de marzo.

El índice de positivos para el virus aumentó de 1 % a mediados de diciembre a 13 % en la última semana en Río según los datos oficiales.

No obstante, el número de hospitalizaciones en la red pública sigue siendo uno de los más bajos desde el inicio de la pandemia, aunque el número de personas en camas subió de 11 en Navidad a 24 este martes.

La expectativa del secretario de Salud es que, si bien han aumentado los contagios en la ciudad, la vacunación evite que se registre un “elevado” número de hospitalizaciones y muertes por el virus.

Además de Río, Salvador -la capital de Bahía- también canceló este martes su carnaval callejero y otras ciudades donde también son famosas las fiestas de “rúa”, como Sao Paulo y Recife aún no han definido si finalmente las realizarán.