El diocesano de Iguazú señaló que su diócesis de Puerto Iguazú está a punto de desbordar porque es incesane el ingreso de turistas infectados o no por la frontera.


La situación de Puerto Iguazú, que se está desbordando por la llegada de turistas argentinos que vuelven de ciudades y países conde circula el virus del coronavirus, fue planteada por el obispo local Marcelo Martorell en una carta al presidente Alberto Fernández.

Iguazú en crisis por la afluencia de pasajeros argentinos que provienen de zonas de circulación del virus, infectado o no, pero que deben ir a cuarentena y saturan el puente Tancredo Neves. (CIMECO)

Matorrel se refirió al constante ingreso de de turistas infectados o no con coronavirus. “Disculpe mi atrevimiento” dijo Martorell, sucesor del jesuita Joaquín Piña, quien ya renunció al gobierno de la diócesis por haber cumplido sus 75 años.

Lucho Franco tiene 27 años y es inspector del servicio internacional de la empresa que une Iguazú con Foz. Es el primer infectado de coronavirus en Iguazú.

“Nosotros estamos bien, pero ahora tenemos el dengue y el Coronavirus”, expresó el prelado. Agregó que en su diócesis, una de las más pobres del país, las familias “temen por la fuerza de seguridad, aduaneros y los choferes y se está en un reclamo constante mi teléfono y del señor Intendente”.

Agregó que “no dan más y ya no sabemos qué contestar; y desde el gobierno provincial nos dicen que es del gobierno nacional”.

“La conciencia colectiva de la ciudad de Puerto Iguazú se está desbordando en razón de los turistas infectados o no, que están pasando desde hace dos días por el puente”, concluyó el prelado en su carta abierta difundida por las redes sociales. Fue difundida por la agencia católica AICA.



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