Lllegó la conciliación obligatoria, la fábrica de calzado la aceptó, pero los obreros despedidos son confinados en el comedor. 


Este lunes, la planta que fabrica zapatillas para las marcas Nike y Fila, aceptó la conciliación obligatoria, permitió ingresar a su planta a un centenar de empleados despedidos, pero los encerró en el comedor sin darles tareas.

El delegado de los trabajadores, Gustavo Melgarejo, dijo que no fue una reincorporación real, porque no estarían cumpliendo tareas asignadas.

Esta semana habrá una mesa de diálogo en Buenos Aires donde se reunirán dirigentes del gremio que agrupa a estos empleados con representantes de DASS y el ministro de Trabajo e Industria, Dante Sica.

El delegado de los trabajadores de Dass, contó además que “el gerente de Recursos Humos y apoderado de la empresa, salió a decir que lo que estaban haciendo era en vano, y que estarían ahí (en el comedor) los 15 días”, dijo.






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