La calificadora Moody’s advirtió este jueves que “no va a ser fácil” para la Argentina cumplir con el acuerdo que firme con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para refinanciar su deuda de alrededor de 45.000 millones de dólares. Y alertó que las condiciones cambiarias anticipan que “tarde o temprano va a haber una devaluación”.

Así lo manifestó el vicepresidente y analista senior de Moody’s para Argentina, Gabriel Torres. “Nosotros creemos que sí se va a firmar, pero que no va a ser fácil cumplirlo”, planteó.

Para justificar su mirada, Torres indicó que los principales desafíos radican en que la dirigencia política se comprometa a cumplir con el camino que se defina para acceder al nuevo programa del Fondo y garantizar así un rumbo de mayor previsibilidad para apuntalar el crecimiento económico de largo plazo.

“El Fondo va a pasar seguramente a un programa de Facilidades Extendidas que puede ser a 10 años. La cantidad de dinero que se le debe al Fondo es muy grande como para poder pagarla, no se puede pagar así como se pagó la anterior. Entonces, el Fondo va a estar actuando como supervisor de las cuentas fiscales argentinas posiblemente por una década o más, a través no solamente de este gobierno sino del siguiente y del que le suceda a ese. Creo que las diferentes partes que están involucradas tienen que entender lo que significa esta relación a largo plazo”, dijo.

Moody’s se refirió a la negociación con el FMI y alertó: “Tarde o temprano va a haber una devaluación”. (La Voz / Archivo)

Torres remarcó que el futuro inmediato “depende” de las “señales” que envíe el Gobierno nacional porque, recordó, “hay una desconfianza de los mercados y de los agentes económicos hacia la política económica”.

Y consultado por Vía País respecto a cuáles deberían ser esas señales, el analista de Moody’s precisó que, “desde la perspectiva de crédito, la número uno es que le da prioridad a pagar su deuda”. “Eso significa que entiende y acepta que requiere acceder a los mercados, eso en este momento no está. Lo concreto y específico es resolver algunas de las diferentes vulnerabilidades macroeconómicas, la inflación, el déficit y demás”, completó.

“Si uno mira los datos fiscales de Argentina de este año, son mejores a los del año pasado y están a la par con muchos otros países que obviamente se están recuperando de la crisis de Covid. Y ha caído un poco el uso del Banco Central para financiarse. En cualquier otro país eso sería visto como algo muy positivo, pero como el Gobierno no da señal de que esto es parte de un plan integral, no hay confianza de que el Gobierno va a continuar este plan de consolidación fiscal, reducción gradual del déficit, de una forma consistente. Entonces no hay una clara idea hacia dónde va a ir el Gobierno el año que viene”, repasó.

Ante esta situación, Torres considera que el acuerdo con el Fondo tomará otra relevancia porque plasmará una hoja de ruta “con metas, aunque no se cumplan todas” y cuyo cumplimiento estará sometido a un esquema de constante revisión.

“No es tanto una política en sí, sino más bien una actitud general hacia la importancia que le dan a tener políticas que los ayuden a acceder al mercado”, resumió. Para el especialista, “el problema de la Argentina no está tanto en los números sino en la credibilidad de mediano y largo plazo”.

Por otra parte, en Moody’s no vislumbran el rápido retorno de la Argentina a los mercados de financiamiento internacional. Para explicar esa percepción, Torres indicó que el Riesgo País de la Argentina, que se ubica por encima de los 1.800 puntos básicos, debería caer hasta los “300, 400 ó 500 puntos, que es el nivel para poder acceder a los mercados”.

“No es algo pequeño, tiene que haber un cambio abrupto y muy grande de cómo Argentina implementa sus políticas públicas para que haya confianza y ese 1800 pase a ser 400″, opinó.

“Tarde o temprano va a haber una devaluación”

Torres evaluó también la situación de las reservas del Banco Central de la República Argentina para contener la situación cambiaria, donde la brecha se mantiene en torno al 100 por ciento.

“La tendencia de las reservas es insuficiente para mantener en el largo plazo el tipo de cambio donde está ahora”, alertó y subrayó que “cuando las reservas llegan a un cierto nivel que el Banco Central o el Gobierno considera que es peligroso, no queda otra que devaluar”.

Sobre las condiciones actuales, el analista de Moody’s consideró que la problemática cambiaria “es una señal más , amarilla titilante, tal vez rojo, en el tablero económico” y proyectó: “A este ritmo, tarde o temprano va a haber una devaluación”.

El riesgo de default sigue presente

Torres recordó que la actual calificación crediticia que Moody’s le asigna a la Argentina es la “C6″, que se ubica en el escalón 20 de un total de 21 posiciones que mide la compañía. “La escala significa por un lado la probabilidad de que haya un default, una cesación de pagos, pero también en la parte más baja de la escala, en los últimos escalones, lo que también estamos viendo es la pérdida esperada en el caso de que haya un default”, explicó.

“Lo que estamos diciendo es que la probabilidad de que la Argentina tenga que reestructurar su deuda es muy alta y que va a haber, cuando eso vuelva a suceder, una pérdida importante para los inversores. La calificación refleja una variedad de cosas, la historia de la Argentina, la deuda que tiene, la falta de acceso a los mercados”, detalló.

El analista repasó que la “Argentina no se encuentra en mejores condiciones luego de la reestructuración (de 2020) y la razón es porque la Argentina no tiene acceso a los mercados”. “Los países nunca pagan sus deudas en efectivo, los países refinancian su deuda. En el caso de la Argentina el no poder refinanciar su deuda significa que creemos que esta deuda que reestructuró que hay que empezar a pagar en 2024 más o menos, cuando llegue el momento la Argentina no va a poder”, explicó.