Con la última flexibilización provincial que dejó habilitado el tránsito interdepartamental para el turismo local, se creía la posibilidad de un retorno en el transporte interurbano de la provincia. Pero pese a que las empresas ya han depositado parte de los pagos adeudados a los empleados, el servicio todavía no retorna y la incertidumbre continúa en aumento.

Ahora, una resolución establece como fecha límite de reanudación el 15 de diciembre. Es por esto que, el artículo 3 de la resolución 175, con fecha del viernes 4, establece como sanción, a toda empresa “que altere la prestación de los servicios diagramados, la suspensión de los pagos de los subsidios que integran el Fondo Provincial de Asistencia al Transporte Público de Pasajeros”, sin perjuicio de que se apliquen otras normativas regulatorias, como la revocación de las concesiones.

La amenaza es una respuesta directa a la postura de la Fetap, una de las cámaras que nuclean a las empresas del transporte, que plantea que no están en condiciones de salir a las rutas si la Provincia no refuerza los subsidios.

¿Cuál es el conflicto?

Toda la semana, las partes participaron durante horas completas de negociaciones ante el Ministerio de Trabajo y la Secretaría de Transporte. El primer punto de conflicto estaba en la negativa de trabajadores a reincorporarse con deudas salariales pendientes. Se firmó un acta en la que se establece como obligación de las prestatarias destinar 100% a salarios todos los fondos que ingresen como subsidios, sean nacionales o provinciales. El martes pasado se terminó de saldar octubre.

Hay empresas que han podido pagar noviembre y otras que no, o una parte. Nación, que adeudaba cuatro cuotas de 2020 y que iba a mandar sólo dos, envió tres; cada una es de 349 millones de pesos. Habría voluntad del gremio de reincorporarse al trabajo el martes 15, aunque queden remanentes pendientes.

El segundo punto de conflicto estaba en el reclamo de fondos adicionales. El jueves, en un comunicado, la Federación de Empresarios del Transporte Automotor planteó no tener “posibilidad material de prestar el servicio”. Sostiene que si todos los subsidios van directo al pago de sueldos, no pueden asumir el capital de trabajo, como la compra de combustible y de neumáticos.

“Las empresas siempre han estado dispuestas a acompañar, pero necesitan que el poder concedente otorgue condiciones mínimas de operación y garantice la previsibilidad de funcionamiento del sistema, lo que se logra a través de mayores fondos”, remarcó. El asesor letrado de la Fetap, Alejandro Ugalde aseguró: “No se puede trabajar, no es que no queremos; la realidad es que los fondos no alcanzan. Hay todo un costo operativo que las empresas no pueden afrontar si no viene la ayuda estatal”.

En tanto, la Provincia ya aseguró que destinará en 2021 los mismos fondos que en 2020, sin contemplar siquiera la inflación. En total, se distribuirán dos mil millones de pesos al sector. Franco Mogetta, secretario de Transporte, reiteró ayer a La Voz que no habrá fondos adicionales para el sector y que el 15 deberán salir de alguna manera. La tarifa de regreso será la misma que existía a marzo, sin aumentos.

De las 428 líneas habilitadas, habrá 250 abastecidas total o parcialmente. De los 1.280 colectivos con los que cuenta el sistema, se pondrán en marcha 347 unidades y trabajarán, según este esquema de emergencia que diseñó Transporte, mil trabajadores del total de 3.223.