Marcharon en el centro de Córdoba pidiendo justicia por el asesinato de Gabriela Pérez

La joven fue asesinada en un ataque a balazos en un acto del gremio de limpieza, Soelsac, en el Club Yapeyú.

Marcharon en el centro de Córdoba pidiendo justicia por el asesinato de Gabriela Pérez
Marcha en reclamo de justicia por Gabriela Pérez, asesinada en un acto del Soelsac. (Javier Ferreyra)

Familiares, amigos y allegados de Gabriela Pérez, la joven asesinada durante un acto del Soelsac en el Club Yapeyú de Córdoba capital, marcharon este lunes a la tarde en reclamo de justicia por el centro de la ciudad. La protesta comenzó en San Juan y Vélez Sársfield y se extendió hasta la sede del gremio de los trabajadores de la limpieza. La protesta fue seguida de cerca por la Policía.

Gabriela era trabajadora de limpieza, tenía 24 años y se desempeñaba en el Palacio 6 de Julio. Murió por los balazos que disparó un individuo, en compañía de otros matones, y en lo que se sospecha es una feroz interna entre gremios.

Marcha en reclamo de justicia por Gabriela Pérez, asesinada en un acto del Soelsac. (Javier Ferreyra)
Marcha en reclamo de justicia por Gabriela Pérez, asesinada en un acto del Soelsac. (Javier Ferreyra)

Todavía no hay detenidos por el asesinato y la indignación crece en torno a los allegados de la víctima, que marcharon desde el centro hasta la sede del gremio de la limpieza, en calle Entre Ríos.

RECLAMO DE JUSTICIA POR GABRIELA

“Pido justicia, quiero saber quién fue el que le hizo esto a mi hermana, tiene una hija de 5 años”, dijo Gisela, familiar directo de la víctima. Y agregó que el disparo no podría haber provenido desde afuera.

“No, era imposible, los de afuera disparaban con otro calibre, yo escuché que del asador disparaban también. Veía el cruce de balas que iban y venían. Nadie nos ayudó nos dejaron solos”, agregó.

Marcha en reclamo de justicia por Gabriela Pérez, asesinada en un acto del Soelsac. (Javier Ferreyra)
Marcha en reclamo de justicia por Gabriela Pérez, asesinada en un acto del Soelsac. (Javier Ferreyra)

Le dí el bebé a una chica para poder socorrer a mi hermana. Teníamos una gran indignación porque además de todo lo que pasó, de que nadie nos ayudaba, después nos damos con la noticia de que en el club había una fiesta a la noche, como si no hubiera pasado nada”.

“Nadie me quería ayudar y vino mi compañera a socorrerme, le puso un buzo para que no perdiera sangre, pedía un auto, nadie me quería ayudar, no sé cuánto tiempo pasó y llega un referente del sindicato y le dije que la llevara y me dijo que no la podía tocar. Les decía que se me moría mi hermana y no me ayudaban”, completó su desgarrador relato.