Las historias de superación y esfuerzo han sido las protagonistas de este año tempestuoso y con dificultades, y era imposible cerrar este ciclo sin destacar la historia de Franco Emanuel Bustamante. El joven de 25 años logró cumplir su tan ansiada meta: recibirse de profesor de Geografía. Pero este logro se alcanzó sin dejar de lado su trabajo de “golondrina” ni dejar de ayudar a su familia en Santiago del Estero.

Franco es oriundo de Atamisqui (Santiago del Estero) y realiza diariamente tareas de desfloración de maíz con una empresa de La Carlota. Un trabajo que realizaba intercalándose con los horarios de estudio y citas de exámenes virtual que le implicaban el Profesorado de Geografía, dictado por el Instituto de Formación Docente número 14 de Santiago del Estero.

El joven de 25 años logró finalizar su carrera de Profesor de Geografía mientras trabajaba en la desfloración del maíz.

Su historia tuvo tal repercusión en la localidad cordobesa, que la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) reconoció el esfuerzo del joven. Al ser trabajador golondrina, Franco recorre distintos puntos del país y, tras llegar a La Carlota, se alojó en una escuela que cedió sus instalaciones -en este tiempo de no concurrencia a las aulas- para que vivieran dignamente y no debajo de lonas o chapas, como a menudo ocurre.

El joven de 25 años logró finalizar su carrera de Profesor de Geografía mientras trabajaba en la desfloración del maíz.

Franco comentó que su sueldo es el único ingreso con el que cuenta su familia, por lo que el trabajo significaba mucho para él. “En mi pago era yo el que trabajaba en un local comercial y mi padre hacía trabajos golondrina. Mi madre no puede trabajar y sus remedios son muy costosos. Entonces me vine para acá a trabajar con los ‘golondrinas’ y así ayudarlos”, comenzó relatando Franco luego de remarcar que este ha sido un año muy difícil para él.

Desde hace ya dos años viaja a La Carlota a realizar la tarea de defloración de maíz, que implica un trabajo a mano. Franco señala que el año pasado no pudo venir porque su madre se encontraba enferma y debió quedarse para asistirla en Atamisqui y cuidar también a su hermanita. “Yo trabajo de lo que sea necesario para ayudar a mi familia. Somos gente de trabajo”, explica.

En sus declaraciones, no pierde el tiempo de agradecer a su familia y a toda la gente que celebró su logro. “Le agradezco a toda la gente que me saludó a través de las redes. Y les digo que, a pesar de las adversidades, hay que seguir adelante. No entregarse y seguir, que hay posibilidades. A mí se me dio. Fue un gran sacrificio estudiar y trabajar, pero no es imposible. A todos les digo que no pierdan oportunidades”, finaliza Franco mientras comenta que su próxima meta es regresar con su familia y conseguir un trabajo como profesor.