Su nombre se instaló desde hace tiempo en Alberdi y toma al equipo en el peor momento. Con consenso pero  no por unanimidad. Un DT motivador y con personalidad, para un golpe de timón. 


La goleada en el clásico fue el golpe de gracia para un Lucas Bernardi que tambaleaba. Y antes que besara la lona, el nombre de Diego Osella ya se había instalado como principal candidato a reemplazarlo.

Y una vez más, Osella hizo notoria su predisposición para hacerse cargo, dejando de lado otras ofertas como la de San Martín de Tucumán.

Desde hace tiempo aparece en el radar de Belgrano. Cuando el elegido terminó siendo Pablo Lavallén y también cuando Armando Pérez sorprendió con la designación de Bernardi. Por primera vez, asume un entrenador que no llega por el designio del ex presidente. Es producto de una fuerte presión del otro sector de la dirigencia Celeste, que esta vez se plantó e impuso su criterio. Logró consenso, no unanimidad.

Una vez más Osella se convirtió en candidato y ahora sí los caminos se entrecruzan, buscando una salida para este Belgrano que arrastra tres derrotas consecutivas, aparece en zona de descenso y viene del cimbronazo de la derrota contra Talleres.

Sacar puntos lo más rápido posible es la misión. Y Osella, desde la motivación y la personalidad, encaja en ese perfil. Así lo entiende Juan Carlos Olave, de la Secretaría Técnica, quien terminó inclinando la balanza en una decisión que no fue unánime. 

Aquella campaña casi épica para salvar a un Colón que estaba condenado al descenso lo puso en la consideración general. Y mantuvo el aura de técnico sanador de equipos heridos, aunque su última experiencia en el San Luis Quillota de Chile  (club ligado a sus inicios en la profesión), fue un paso en falso.

Belgrano tiene nuevo entrenador. Desde los tiempos memorables de Ricardo Zielinski, se volvió una frase demasiado habitual. Osella, en muchos aspectos emparentado con el estilo del Ruso, toma las riendas para revertir tal tendencia, y sacar al Celeste del pozo.


En esta nota:

Deportes Súperliga Belgrano


Comentarios