El 3-0 sobre Arsenal le valió su primer triunfo del año en el Gigante, que extiende su invicto. Volvió a festejar tras cinco fechas y se reinsertó en zona de Copa Sudamericana.


Había que ganar. Había que sacarse la mufa de no poder festejar un triunfo en 2018 jugando de local. Y había que aprovechar la oportunidad de jugar ante Arsenal, un rival descendido, para poder sumar esos tres puntos vitales que le permitan respirar más aliviado a este Belgrano que piensa en la próxima temporada y, por qué no, en clasificar a una copa internacional.

Y ganó. Cumplió con las expectativas con un 3-0 claro, sin dejar dudas. Dos de Cristian Lema, de cabeza y uno de Matías Suárez, fueron los tantos con los que el Celeste derrotó a los bonaerenses que jugarán en la B Nacional 2018-2019.

Obligado por la necesidad de puntos, Belgrano salió con todo. A los tres, Aguirre de cabeza estuvo cerca luego de centro del Marciano Ortiz. Luego, dos centros al área, de pelotas paradas, hicieron levantar de la tribuna a los hinchas pidiendo dos penales a Lema que Diego Ceballos, el reincoporado y polémico árbitro, ignoró.

A los 10, Aguirre buscó a Guevgeozian que se la bajó de cabeza a Suárez pero el Oreja le pegó desviado. A medida que pasaban los minutos, crecía el Celeste y parecía que los hinchas que no se habían convencido de llegarse hasta Alberdi antes del partido, se apuraron para darle un marco más acorde a la historia del Pirata.

Pero las ganas y el corazón del inicio se fue diluyendo ante el planteo de Arsenal, que no tiene nada qué perder. Equivocando las formas para salir desde el fondo, los muchachos vestidos de celeste no lastimaron. Sólo algunas apariciones muy esporádicas de Suárez que mostraba el camino, pero fue muy poco.

No tenia sorpresa y el cierre del primer tiempo se diluyó sin llegadas y con los nervios crecientes de los más de 20 mil presentes en el Gigante que veían que el equipo no podía contra un rival, teóricamente, inferior. Y esos nervios parecían trasladarse hacia adentro de la cancha donde a Belgrano no le salía nada.

El primer tiempo se cerró con más dudas que certezas para un equipo que debe ganar para empezar a disipar algunos fantasmas internos y externos y encarar un futuro un poco más esperanzador.

Y la llama de la esperanza se encendió en el complemento. Con el Celeste buscando el partido con más actitud y, a los 11, con un cabezazo de Lema llegó el gol que alivió las tensiones de todo Alberdi. El equipo necesitaba un gol y, luego del 1-0 llegó lo mejor.

A los 24, apareció Matías Suárez habilitando en un lateral a Sequeira, el santiagueño la peleó y se la devolvió al Oreja que con un derechazo puso el 2-0 para ir cerrando la noche.

Y la fiesta se completó a los 36 con otra aparición de Suárez que, con un gran centro, habilitó a Lema. El defensor cabeceó al gol y la ovación para él bajó de los cuatro costados.

Y, con la tranquilidad del deber cumplido, el público despidió al equipo que volvió a darles una alegría de local. Y, como se esperaba, hizo lo que tenía que hacer. O sea, ganarle a un rival como Arsenal. Y Belgrano vuelve a sonreir en Alberdi y se vuelve a ilusionar con un futuro más tranquilo de aquí en más.

El próximo compromiso de Belgrano es el viernes 20, a las 21.15, ante Estudiantes, de visitante.




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