El intendente de Paraná, Adán Bahl y el actual titular del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, Enrique Cresto, recogieron el guante tras las declaraciones del precandidato a diputado nacional de Juntos por el Cambio, Rogelio Frigerio, quien en un encuentro con referentes políticos y empresarios en Gualeguay aseguro que “Es tal el deterioro y la destrucción del entramado social y productivo de Argentina y de Entre Ríos que eso –paradójicamente- facilita los encuentros, porque lo que hay que hacer no tiene que ver con las ideologías sino con el sentido común, con la vergüenza que nos tiene que dar a todos que los niños busquen para comer en la basura en el Gran Paraná o en la Gran Concordia”.

“Esta tardía o forzada empatía que exhibe hoy Frigerio en nada repara o atenúa el enorme daño que su gobierno, el que condujo junto a Mauricio Macri, le hizo a la Argentina. Que uno de los principales funcionarios del modelo que mayor deterioro provocó en todos los indicadores sociales se muestre hoy afligido por las familias vulnerables es una clara señal de que está dispuesto a decir y hacer cualquier cosa”, expresó Cresto a medios locales según 7Páginas.

“De todos modos, no se puede negar que hay coherencia en el uso del doble discurso y la repetición de falsedades. Esta fue la lógica de persuasión del macrismo durante los últimos años, lo raro sería que no lo hicieran ahora”, agregó el ex intendente concordiense.

Por su parte, Bahl indicó que “Paraná y Concordia son mucho más que los índices que hoy alarman a Frigerio, pero poco le importaron cuando su gobierno ensanchaba aún más las asimetrías y desigualdades”. El funcionario agregó además que ambas ciudades “tienen un gran futuro por delante en este nuevo proyecto de país; porque son ciudades donde hay planificación, objetivos claros y un permanente trabajo en equipo con el presidente Alberto Fernández, con el gobernador Gustavo Bordet y con todos los estamentos de Nación y Provincia”.

En el mismo sentido, Cresto aseguró que “en un modelo de especulación financiera, que destruyó los sistemas productivos y el entramado social, es imposible que ciudades como las nuestras puedan crecer. Al contrario, para muchos de nosotros estos fueron años de resistencia, donde el mayor esfuerzo estuvo en evitar que nuestras ciudades se caigan aún más. Pero ahora, que hay un Gobierno nacional que prioriza el trabajo, la producción y el desarrollo, Paraná y Concordia son las ciudades que mejor posicionadas están para recuperarse y seguir avanzando”.