Fue de un paciente que donó corazón, hígado y córneas. Participó personal de Laboratorio, Diagnóstico por Imagen, Enfermería, Quirófano, Terapia Intensiva y Ambulancias. Fue la tercera ablación desde el inicio de la pandemia.


El operativo  estuvo a cargo de Mariela Subira, coordinadora hospitalaria del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) en Comodoro Rivadavia, y contó con la participación de personal de Laboratorio, Diagnóstico por Imagen, Enfermería, Quirófano, Terapia Intensiva y Ambulancia, explicó la especialista.

Hospital Regional

“En este tipo de procesos participa mucha gente. La gente del laboratorio trabaja un montón, también enfermería de terapia intensiva con un control permanente, gente de diagnóstico por imagen, quirófano del hospital y de otros organismos. Yo tomé conocimiento del paciente en el momento en que ingresó al hospital. El joven tenía un deterioro neurológico importante y el lunes a la mañana tenía signos clínicos de muerte encefálica. A partir de ahí comencé el proceso de diagnóstico, realizando la evaluación neurológica hasta el test de apnea que confirma la muerte de manera clínica. En forma paralela también se evaluó el funcionamiento de los diferentes órganos para saber si era potencial donante. Entonces comenzamos a realizar estudios, procedimientos de imágenes y evaluar la potencialidad del paciente para cargar los datos en la base de datos del INCUCAI”, agregó la coordinadora.

Mariela Subira, coordinadora hospitalaria del INCUCAI.

La especialista explicó que una vez que se confirmó el deceso comenzó la parte operativa del INCUCAI para saber a dónde irían destinados los órganos. En el caso del paciente que falleció el último lunes se pudo ablacionar corazón, hígado y córneas.

La parte final del operativo duró unas cuatro horas, desde la llegada de dos aviones sanitarios con su equipo quirúrgico hasta el despegue con los órganos, un trabajo interdisciplinario que involucró al sistema sanitario del nosocomio y contó con la colaboración del Departamento de Tránsito de la Municipalidad de Comodoro.

Un procedimiento bajo protocolo Covid.  Según explicó Subira, esta fue la tercera ablación desde el inicio de la pandemia y por medidas de seguridad contó con un protocolo especial. “En pandemia se trabaja distinto, uno está mucho más alerta porque tenemos que cuidar mucho al donante para llevar órganos seguros a los receptores. Además como protocolo el equipo quirúrgico entra directo a quirófano y no puede ingresar a la terapia intensiva. Así que entran directamente a quirófano, se desinfectan ahí y luego salen directamente con su instrumental y se van al aeropuerto”.




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