Hacia fines de noviembre, un perro de unos siete años de edad fue rescatado de las calles en la ciudad de La Falda para luego ser llevado al refugio “Seguridad Animal La Falda” donde permaneció contenido y alejado de la vía pública. Lo cierto es que no pasó mucho tiempo cuando notaron que el can contaba con llamativas destrezas.

Marina Perciavalle, responsable del refugio en todo lo que tiene que ver la reeducación de los animales para su posterior adopción, y también adiestradora, “vio grandes habilidades en el animal” por lo que no dudó en contactar al Jefe de Bomberos Voluntarios, Gabriel Molina, y sugerirle que fuera entrenado para el rescate de personas vivas.

Se lo levantó porque estaba corriendo motos y autos en la ruta, en la avenida Buenos Aires. No había manera de detenerlo. Lo publicamos, no se encontró a los propietarios, se esperó los diez días legales y de ahí ya se procedió a castrarlo y llevarlo al refugio donde ahí empieza el trabajo de Marina (Perciavalle) de reeducación, y vio que tenía características importantes como para hacer rescates de personas vivas”, relata la médica veterinaria, Sabina Pariani (Matrícula N° 1890) en diálogo con VíaCarlosPaz, quien fue la que acudió al llamado de vecinos del sector y rescató al can de la vía pública.

Marina Perciavalle junto a Nayle y su pequeño hijo, y Heimdall. Foto: (Foto: Facebook / Municipalidad de La Falda).

Según pudo conocer este medio, “Seguridad Animal La Falda” cumple múltiples funciones, no solamente de asistencia permanente en las calles respondiendo a llamados que se realizan a Seguridad Ciudadana, sino que también de contención y reeducación de cada uno de los animales, cumpliendo con los tiempos establecidos para luego castrarlos y encontrarles un nuevo hogar. Como también el sector de inspección que se ocupa de labrar actas y multas. “Es un área bastante amplia”, añadió Pariani.

Un can con habilidades

Sin lugar a dudas, la diferencia que marcó con el resto de los animales fue la de sus habilidades sobresalientes y ágilmente detectadas por la adiestradora, quien es la que se ocupará de sus clases de entrenamiento junto a su guía, Nayle, la bombera que lo adoptó y con quien es necesario que cree un vínculo estrecho, y ya como un futuro (a corto plazo) rescatista de personas vivas.

“Dependiendo del perro que tengamos en frente, es cuando empiezo la evaluación. Y a este perro lógicamente se le vio las aptitudes necesarias como una de las cosas que nosotros necesitamos cuando entrenamos para búsqueda y rescate, que es lo obsesivo compulsivo por el juego”, explicó Marina Perciavalle en diálogo con VíaCarlosPaz, quien además destacó que “el perro no lo está tomando como un trabajo (...) Todo tipo de trabajo que hace el perro, el perro está jugando. Y él sabe que después de encontrar a la persona que se le marcó como perdida, tiene su pelota y el vínculo con el dueño con quien juega y explota de alegría”, aseguró la adiestradora.

De este modo, el fututo de este perrito callejero cambió casi que de un momento a otro. Hoy su nombre es Heimdall y no sólo fue asistido en un lugar adecuado, sino que pasó a formar parte del equipo de Bomberos Voluntarios de La Falda y adoptado por un miembro del Cuartel.

Esta historia con final feliz fue difundida por la Municipalidad a través de sus redes sociales, una publicación con muchas reacciones y comentarios a favor de la acción llevada adelante y valorando la labor tanto de Marina como del refugio y de todo un Cuartel que rápidamente se sumó a la propuesta.